miércoles 14 de mayo de 2008

La historia de Ifi

Descubriendo el Uraba


Ya está, Pachi. Ya fue. Estoy harta de sus mentiras. Tanto hacerse el gay, tanto joder, y al final me metió mano. ¡Ah!, pero eso sí: me encargué de que todo el peso de la ley cayera sobre él. Y no es que lo haya denunciado por acosador, aunque bien se lo merecia, sino que acabo de darle con el Código Penal en sus partes pudendas. Y te juro que el Código Penal argentino, si bien es poco usado por nuestra justicia, es una de los libros más voluminosos de toda la biblioteca.

Y ahora ahí está, el muy “bi”, revolcándose en el piso de dolor.

¡Se lo merece!

Y si llega a intentar acercarse de nuevo, tengo preparado un ejemplar del Quijote en un solo tomo, que también tiene lo suyo.

Pero como no hay mal que por bien no venga, dado que Aurelio ha sido neutralizado, voy a poder contarte lo que falta de mi historia con lujo de detalles, y sin parar hasta que acabe.

Bueno Pachi, como te decía ayer: ahí mismo le escupí al Bruto que lo había visto aquella tarde con mi profesor.

¡Se puso como loco al oirme! Me contó que esa maldita tarde se había echado a dormir, cansado de tanto manejar, (=conducir), y que al despertarse tenía el tipo encima. Que, sorprendido y adormilado, sólo había atinado a espantarlo...

(Eso, la verdad, puede ser, porque al ver que se besaban, me impresioné tanto, que en seguida huí despavorida)

Que habiéndoselo sacado de encima, mi profesor no había encontrado mejor justificativo para su actitud que decir que, (¡cazá ésta!), como yo estaba siempre con Ine, estaba convencido que... ¡éramos pareja!, y que el único motivo que había tenido para forzar esa excursión había sido... ¡presentarle a Juampi!

¡¿Qué pasa con esta gente?!!!!!!!!!

Porque, puede ser que el idiota de Medieval sea gay, pero además debe ser ciego y estúpido, tanto, como para ignorar la forma indecente en que yo me derretía ante él.

¿Será mi profesor también “bi”, como Aurelio, y habrá intentado jugar a dos puntas?

¿O, lo más probable, Juampi se mandó cualquiera, para despistar?

Por las dudas, también le pedí que me aclarara lo que le había gritado a la vecina. Me contó que esa noche, (la de mi insolación), la muy chusma le había preguntado, con una sonrisita cínica, si íbamos a pasar la noche juntos, y él había respondido en consecuencia.

Eso me resulta más verosimil, porque, de verdad, mi vecina es una metida, y yo también suelo decirle cualquier pavada para sacármela de encima. Es más, los dos primeros meses que viví en el edificio, me las ingenié para no hablarle. La convencí de que era una religiosa, y que había hecho votos de silencio.

¡Qué querés que te diga, Pachi! A mí la historia del beso no me cerraba del todo, así que insistí: “¿Estás seguro? ¿Estás seguro que te gustan las mujeres?”

¿No es una pregunta medio inapropiada para hacerle a un tipo, justo en el preciso momento en que te sostiene desnuda sobre él?

Juampi debió haber pensado eso, porque de inmediato volvió a hablar despacito, entre dientes, con el mismo tono que había usado antes, mezcla de horror y desesperación.

“Vos seguí sacudiéndote así, Ifi”, me dijo, “que te vas a dar cuenta solita de mis preferencias”

¡Guau!

¡RE GUAU!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y ahí entendí que yo puedo hacerme mucho la superada, puedo decir barbaridades respecto a perder mi virginidad, puedo fantasear todo el día..., pero en el fondo de mi corazón sigo siendo la misma chiquita asustada que le dio su primer beso al más nerd de la clase, un millón de años atrás.

¡Qué bajón, Pachi! Me avergüenza contarte esto, pero al escucharlo... me asusté.

Me re asusté.

Es decir, ahí estaba yo, casi desnuda, arriba del tipo que más me gusta en este mundo, mientras él me decía que comenzaba a excitarse conmigo.

Me asusté, Pachi. Me re asusté.

Y si cuando estoy tranquila hago una y mil pavadas, ¡imaginate cuando me domina el terror!

Ridiculamente intenté escapar. ¡Escapar!

¿Adónde? Si estábamos más atados que el matambre que mamá hace para Navidad.

¿Adónde? Si mi corazón se moría de amor de sólo pensar que él también podía sentir cosas por mí.

¿Adónde? Si de repente me latían partes del cuerpo que ni siquiera estaba al tanto que tenía.

Suena romántico, ¿no?

Pero no fue romántico, sino patético.

Y es que al escucharlo, yo, por única respuesta, proferí un grito de terror que dejó bien a las claras mi inexperiencia. Y espero que sólo haya dejado bien a las claras eso, porque si además delató mis sentimientos hacia Juampi, ¡ME MATO!

Para colmo, después de mi patético chillido, pegué un salto, que sólo sirvió para tumbar la silla, y empeorar nuestra situación. Tipo que ahora, además, el Bruto estaba encima mío, y me tocaba una lola.

Y en esa hermosa y cómoda pose, escuchamos el ruido del portón al abrirse.

¡Mi mala suerte es proverbial, Pachi!

Podría haber llegado cualquiera a rescatarnos: un policía, un vecino, Ine..., hasta la misma Luz. ¡Cualquiera! ¡Pero no! Tenía que ser el marido de Luz... Sí, el padre de Juampi... El dueño del galpón, que nos miraba con ojos exaltados, y no podía eslabonar una frase.

“¿Qué es...?”

“¿Cómo fue qué...?”

“¿Qué pasó con...?”

Y al acercarse y reconocerme, la cosa empeoró:

“Ifi, ¿sos...?”

“¿Qué hacés vos...?”

“¿Cómo terminaron...?”

Creí que le iba a dar un infarto.

Juampi, por supuesto, intentó explicarle rápido lo ocurrido, mientras su papá nos desataba.

Pero el pobre hombre seguía sin entender. Así que procedió a hacerme el más ridículo de los interrogatorios. Es decir, lo ridículo fueron mis respuestas, porque tampoco yo podía salir del shock.

“¿Viniste con Ine?”, preguntó por romper el hielo, tratando de decodificar mi presencia en el lugar.

“No. Vine a ver a Juampi”

“¡¿A Juampi?!”, preguntó horrorizado, mientras miraba a su hijo con desconfianza.

“Quería consultarme algo sobre Ine”, se apuró a corregir el Bruto.

Y entonces ahí vino la pregunta tan temida:

“¿El ladrón te hizo desvestir, Ifi?”

“No, el vestido me lo había sacado antes”, respondí, como una idiota.

¡¿No soy la reina de las boludas?!!!!!!!!!!!!!!

¡No sabés la cara que puso Juampi al escucharme!

¡Y el padre!!!!!!!!!!

¿Creés que por eso me quedé callada? ¡No!!!!! Por supuesto en seguida intenté arreglar la estupidez que había dicho. ¡Y entonces sí que la embarré!

“No, pero está todo bien... No me lo saqué por nada malo, eh... Lo que pasa es que antes Juampi era gay, y no le gustaban las mujeres, así que le daba lo mismo”

Decime, Pachi, ¡¿por qué mierda tuve que decir eso?!!!!!!!!!

¡Todavía no lo puedo creer!

¡Con tanta pobre gente que nace muda, ¿justo yo tenía que poder hablar?!

A partir de entonces, aunque ya era demasiado tarde, tuve el buen gusto de hacer silencio, mientras el Bruto hacía esfuerzos denodados por convencer a su padre de nuestra inocencia, (¡y de su hombría!!!!!!)

Sólo hablé a la hora de poner en claro que el problema del Torino estaba en el carburador.

¡Para qué!

Ahí sí que, al escucharme, Juampi se convirtió en el Bruto, y me gritó hasta quedarse ronco.

Al final de todo, el papá decidió no ahondar más en el asunto. La historia de su hijo, aunque verídica, sonaba bastante increible. (¡Igualito que la historia del beso con el profesor!)

Lo cierto es que el padre no se contentó con hacerme vestir de inmediato, sino que además me acompañó derechito a casa. Durante el viaje los tres permanecimos mudos, y sólo al despedirse de mí, el pobre hombre sugirió que no le contáramos a nadie de nuestra aventura.

Ahora, Pachi, de aquella despedida ya pasaron cinco días.

Juampi no ha vuelto a comunicarse conmigo, y estoy DESESPERADA.

Porque esa misma noche, recordando todo en mi cama, me cayó la ficha:

Si el Bruto no es gay...

Si durante todo este tiempo estuvimos así de juntos...

Si hasta pasó, no una, sino varias noches conmigo, los dos solos...

Si fuimos los mejores amigos...

Y nunca pasó nada.

Eso significa que sólo fuimos, somos y seremos... ¡amigos!

Que a él no le interesa nada más. Y que si accedió a ayudarme todo este tiempo, si me presentó pibes, si me preparó la sopita cuando estaba enferma, es sólo porque para él no soy más que una especie de hermanita menor. Como Ine.

Ayyyyyyyyyyyyyyyyyy.

Es cierto, la otra tarde descubrió, (quizás por primera vez), que, además de ser buena piba, tengo culo y tetas. Pero no lo suficientemente hermosos como para tentarlo a ser mi novio. Después de todo a él le sobran las minitas. Y mejores que yo, por cierto...

Ay, Pachi... Ya volví a bajonearme.

Estoy destrozada... (No tanto como Aurelio, que sigue retorciéndose en el piso)

Porque sé que si yo le pidiera el favor al Bruto, él no dudaría en liberarme de mi virginidad. Pero, la verdad, eso ya no me importa. Porque aunque sea la más tonta y ridícula del planeta... Aunque todos piensen que no soy más que una provinciana patética... Aunque parezca una heroína de telenovela...

La verdad es que lo quiero, Pachi...

Lo re quiero.

Y ya no me conformo sólo con la sopa.

Además necesito que me acompañe a tomarla.

Ay, Pachi...

¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!

4 comentarios:

Marcela dijo...

Hay Ifi, que decirte, nena ya nada que hacer si se derramo la leche ni modo, pero no todo esta perdido, a lo mejor el te busca, que ilusa soy, si los hombres tuvieran las hormonas nuestras... jejejjee, Ifi, relájate querer es algo que jode cuando no es correspondido, a mi me ha pasado (varias veces)y lo único que puedo decirte es que te mantengas ocupada y que por jodido que suene el tiempo resuelve todo, si el bruto no te llama ni te busca, nena, es mejor darse cuenta antes que estuvieras peor por el, saludos

natsumi dijo...

Hola Ifi soy nueva en el blogger me llamo Ana, tengo que decirte que ya me parecia raro que el bruto fuera gay y me alegro que no tal vez tengas esperanza, pero sino por lo menos era un buen amigo asi que no pierdas su amistad aunque ya no sera como antes (cuando creias que era novio del empanada). bueno suerte

Yolandita dijo...

Me lo sospeche desde un principio... el bruto de gay no tenia nada, pero pues yo creo que si le interesas, que aunque en todas este tiempo no te ha tocado, si ha sentido cosas por ti... pero pues así como tu has tenido que luchar con tus sentimientos y temores igual él tiene muchos temores y sentimientos, te convertiste de la mejor amiga de su tierna hermana, la niña, la nerd, en una mujer, en alguien que atrae a los hombres y lo más importante en una amiga y compañera para él... eso para el de por si es dificil de asimilarlo ahora imaginate si ha llegado a sentir algo por ti, como manejarlo, ha de temer que diga su familia, el mismo no se lo ha de creer

así que no pierdas la esperanza, que si te quisiera solo de hermana o amiga su actitud hubiera sido otra...

Saludos y no pierdas la esperanza

yuyu dijo...

Ifigenia de mi corazón, hasta que por fin le preguntaste, y mira pues como resultaron las cosas... en las circunstancias en las que le gritaste a los cuatro vientos tus sospechas!!!! no era para menos que metieras la pata. Pero no te preocupes a estas alturas estoy más que segura que el Bruto está pensando en tí... y que en algún momento va a necesitar hablar contigo y si ahora te quiere solo como una amiga o la hermana pequeña, pues poco a poco irá descubriendo a la mujer que puede conquistar su corazón. Vamos, no te deprimas y ten esperanzas, trata de comportarte con él como siempre y verás como lo conquistas, pues una como tú nunca encontrará...