La historia de Ifi
Luz, cámara y...
¡Hola, Pachi!
Te escribo rapidito porque Ine va a venir a buscarme al laburo, (trabajo), para ir al cine. No, no pensamos pisar una cinemateca ni por joda. Ine está re bajoneada, así que vamos a contentarnos con una bien pochoclera: Meteoro, Ironman, o cualquier otra que nos convenza que existen los super hombres. Pura fantasía, porque si no consigo ni siquiera uno que esté bueno, menos va a haber tipos “super” circulando por ahí. (Y si en verdad los hubiera, seguro que ya tendrían novia, y no sería yo, por supuesto)
¡Ay, Pachi!... ¿Dónde están los bombones del cine? Y no es que yo ande buscando un tipo de capa y calzoncillos. Mucho menos uno que se haga pasar por quien no es, porque de esos, para mi desgracia, ya conozco a varios. Pero un Orlando Bloom, un Johnny Deep, no me vendría nada mal.
Últimamente con Ine estamos re solas. Como al principio, pero distinto. Es decir, ahora ella no hace más que suspirar por un novio, (no por su “ex”, sino por “el” novio. Ese con el que todas soñamos, y nunca aparece) Un novio que la haga sentir segura y amada, (a mi modesto juicio, las peores razones para querer estar al lado de alguien)
Yo, en cambio... Yo sigo suspirando por Juampi. Y lo peor es que no puedo contarle nada a Ine. No tengo cara para confesarle que me terminé enamorando del mismo troglodita del que me burlé durante años. Pero la verdad es que cada día se me hace más y más difícil charlar con ella, sin delatar esa parte tan importante de mi pasado reciente.
La pobre está intrigada con los motivos del cambio operado en mí. Y es que, lo creas o no, no me parezco ni un poco a la que era antes. Y no me refiero sólo a lo físico. Ine insiste con eso de que, además, me he vuelto más humana y tratable.
¡La mierda! ¡Cómo sería antes!
Bueno, Pachi, te dejo porqu
¡No! ¡Pará! No te conté lo del vecino.
No, no mi vecino, sino el de Ine. Ese re lindo, que siempre me chocaba en los momentos más deshonrosos para mí.
Bueno, ayer estaba en la cola para comprar un pasaje de subte, (¿Me entendés?, en la línea para sacar un boleto de metro), cuando un boludo me empujó. Yo, como siempre, le mandé una puteada de aquellas, mientras me daba vuelta para mirarlo con desprecio. Pero como soy re despistada, terminé pisando al pobre que estaba detrás de mí, y que, por supuesto, resultó ser el “chuchi” del vecino. (Eso de “chuchi” lo inventé yo, porque el vecinito es re re chuchi)
Me pareció tan obvio que, dada mi suerte actual con los hombres, justo fuera él al que había pisado, quedando como la bestia que soy, que en vez de disculparme, me eché a reír.
¡El pobre tipo no entendía nada!
Así que le expliqué brevemente mi historia, remarcando el carácter EXCEPCIONAL de mis desgracias, y tratando de no quedar como una desesperada, (es decir, que no se notara que lo había estado “fichando” entre la multitud)
Después seguimos hablando por el resto del viaje. ¡Es re buena onda! Estudia abogacía, y trabaja en el centro.
Demás está decirte que, justo en el preciso momento en que me iba a pedir el teléfono, caí en la cuenta que me había pasado de estación. ¡Típico!
(Es decir, yo supongo que iba a pedirme mi número, porque había empezado a decir: “Estaría bueno volver a...”)
La verdad, el vecino de Ine estaba buenísimo, y era re simpático, así que ese bien hubiera podido ser el principio de una historia, pero como yo llegaba tarde, torpe como soy, no sólo lo interrumpí en medio de la frase, sino que, al bajarme, le pasé por encima. ¡Qué horror!
Bueno, de verdad te dejo.
Mañana te cuento la peli.
Besitos
Ifi
1 comentarios:
¡¡Ay, Ifi!! No te agobies soñando con el hombre perfecto... Seguro que el día menos pensado llega uno que será perfecto para ti; y te parecerá mucho mejor que el Bloom y el Deep juntos.
Qué bueno que estés apoyando a Ine, seguro que le hace mucha falta el cariño de una amiga. Aunque con lo jóvenes que son tanto preocuparse de no tener un novio no es bueno. Digo yo que a los 20 lo que hay que hacer es disfrutar la vida y no empezarse a amargar antes de tiempo ;).
Publicar un comentario en la entrada