La historia de Ifi
Caras y Caretas
Pachi, amiga:
Estoy recontra indignada.
¿Tengo cara de pelotuda yo?
Primero fue el pendejo de la escuela de al lado. Se pasó la tarde en la biblioteca, meta insistirme para que lo ayudara. Pero el pibe no buscaba una referencia bibliográfica, sino una boluda que le hiciera el trabajo. Al mocoso ese ya lo tengo re visto. Es altísimo, lindo, simpático, musculoso.... Y tiene un cerebro de pajarito, que, a los diecinueve ya cumplidos, le impide pasar del quinto año del Liceo. ¡Qué gil de cuarta!
Semejante pichón, aprendiz de macho posmo, piensa que con una que otra sonrisita va a marearme lo suficiente como para sacar partido de mí.
¡Ja!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Por supuesto lo mandé a su casa con el libro más gordo que conseguí, y le di unas explicaciones tan complicadas, que creo que no sólo va a repetir el quinto, sino que lo van a degradar al cuarto año.
Pero el que un triste imberbe intentara conquistarme, (che, dale, imberbe figura en el diccionario, y quiere decir que no tiene barba), te decía, que un pendejo intentara abusar de mí, fue sólo la primera de mis desgracias. Porque recién, cuando al fin había logrado sacármelo de encima, (literalmente, porque el pibito, en medio de su entusiasmo, incluso se había pasado del otro lado del mostrador), comenzó a vibrar mi celular nuevo. ¡Pucha que vibra! (¿viste que dije pucha?; ¿no estoy más fina?)
Digo yo, ¿tanto vibración tendrá algún efecto adelgazante sobre mi trasero?
Como sea, era un mensaje de texto de un número raro, que decía: “Te voy a buscar a la biblioteca. Yo”
¡Yo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¡¿Desde cuando esa empanada grasosa se volvió un “yo” en mi vida?!
Y no estoy entrando en honduras psicológicas, sino que, simplemente, ¿quién lo registra a este pibe???????????????????????????
Todo bien con el Empanada. Me encanta escucharlo. Él no es para nada como el marido de Carolina, una amiga mía del Blog, al que no se le puede sacar una palabra ni con grúa. Por el contrario, en tanto el tema de conversación sea Ine, José Luis se pone súper locuaz. Pero que compartamos muchas cosas, y que la pasemos re bien juntos, no le da derecho a ser “yo”, ¿no te parece?
Ahora, ni bien aparezca, lo voy a levantar en peso. Eso sí, lo voy a hacer suavecito, porque de lo contrario el pobre se asusta.
¿Sabés qué?, no es que no me guste charlar con José Luis. Pero justo hoy es el día menos adecuado para hacerlo, porque ayer me llamó Ine. Estuve consolándola hasta las tres de la mañana.
¡Pobre! La bocharon en el examen. (La bocharon = la hicieron puré) Estaba destruida porque es su primer bochazo en un final. Pero más que triste, estaba furibunda con Piti. Al principio yo no entendía muy bien el motivo, pero resulta que al chico le han ofrecido un puesto importantísimo en Chile, (¡sí!, el país) Justo antes de que ella entrara a rendir, él le vino, muy contento, con la noticia. ¡Y después mi amiga Caro se queja del marido!... ¡Este sí que es desconsiderado! Además, no es como que a Piti lo han contratado para salvar al mundo, o algo así. Ni siquiera es un trabajo jurídico. Es sólo una oportunidad para ganar un montón de plata, y pasarlo bomba, porque allá se va a codear con el top del top. Y ahora me vengo a enterar que a Piti esa careteada le re va. Parece que el pibito es súper re superficial, ¿qué bajonazo, no?
Lo que no pude entender demasiado, porque tampoco lo entendió Ine, es que mierda pretendía hacer él con la relación. Una cosa está clara: sus planes no incluyen un casamiento próximo, porque, cito: “soy demasiado joven para el compromiso”
Yo digo, cuándo se la llevó a Ine a la orilla del río, ¿qué cuernos pensaba? Porque cualquiera que está dos minutos con mi amiga del alma, se da cuenta en seguida que ella se toma las cosas muy en serio. No es una piba para la joda, o una transa rápida. Y si él le hubiera aclarado sus intenciones desde el principio, todo bien. Pero no. La re jugó de noviecito oficial. Al segundo día ya la había llevado al cumpleaños de la abuelita, presentándola a todos como su novia. ¿Entonces?!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¿Qué? ¿Si un tipo no te dice expresamente que quiere algo serio con vos, se entiende que sólo se trata de una transa rápida, y si te he visto no me acuerdo? ¿Es por default la cosa?
¿No será que
Disculpá. Me duele la panza de tanto reírme... Cuando te corté antes, acababa de entrar el pendejito del colegio de al lado. De carambola Aurelio estaba cumpliendo su media hora de rigor, (¡sí!, porque como está peleado conmigo, se desaparece el resto de la jornada), por lo que no dudé en llamarlo para que atendiera al chico.¡Y vaya si lo está atendiendo!
Esperá... Ahí Aurelio le puso una mano encima. ¡Y no para pegarle, precisamente!... ¡La cara del pibe! Me imag
¡Me quiero morir, Pachi!
“Yo” no era él, sino ¡Yo!
Digo, él.
Digo...
El Bruto.
3 comentarios:
Hola Ifi!!!
¿Te cuento un secreto? Yo estoy como tú: cada día entiendo menos a los hombres. Cuando le gustas te ignoran, cuando más te los quieres quitar de encima más te buscan... y cuando más te dan a entender una cosa, resulta que más equivocada estás porque ellos quieren otra, ¿quién los entiende?
Mira tú al Piti, tan formalito y agradable que parecía por donde nos salió. Mmmmmm, ¿son todos iguales? Espero que no...
Aunque pensando ahora en el pesado de la biblioteca me estoy muriendo de la risa. Seguro que no vuelve por ahí ni aunque le digan que es donde va a encontrar cómo terminar el liceo en diez minutos... Jajajaja, al final nos sirvió de algo tu jefe, pero tampoco el pecado del chico merecía tamaña penitencia.
Bueno Ifi, te dejo, seguro que tienes mejores cosas que hacer que leer mi testamento. Ay, no sé porqué presiento que ese encuentro con el Bruto nos dará tema de conversación por varios días.
Espero que todo haya ido bien, saludos.
el bruto??? donde??? aaaaaaaaahhhhhhhhhhhh, no nos dejes así!!!! jajaja, a ver Ifi, días sin escribirte, sobre los hombres, que decirte así que nosotras somos un enigma para ellos, ellos lo son para nosotras jajajaj, no tienes que entenderlos, solo quererlos, jajajaj, obvio si te quieren sino que bajonazo, bueno cuéntanos como te fue con el bruto, saludos
Y que quieres que te diga... seguro que la pobre de Ine ahora va a aprender la lección de no liarse con el primer cara bonita que uno se topa, pobre!!!! A veces la desesperación nos lleva a cometer los errores menos inimaginables... Desesperación por dinero, por un poco de amor, por un mejor puesto, por que se yo...
Y que es lo que querrá ahora Juanpito (jejeje es decir tu brutus)... uy, no se habrá enterado que has estado conversando mucho con su best friend empanadita y se ha enojado? pero al fin y al cabo que mas le da si sales con quien te da la gana?
Ya estoy elucubrando y ni sé que es lo que querrá el jovencito... jajaja muchas novelas ando leyendo pues que yo misma me creo guionista.
Ya nos contarás querida que sucedió y así nosotras te chismearemos lo que nos pasa también y te sirva como anécdota.
Un beso
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