La historia de Ifi
El hombre perfecto
¡No sabés, Pachi!
Hoy salimos con Ine, el vecino..., ¡y un amigo del vecino!
¡Sí! Parece que el pobrecito está tan muerto con mi amiguita del alma, que decidió traerme una pareja, para librarse de mí.
¡Pobre! No sé ni para qué se tomó la molestia... Yo ya tenía planeado dejarlos solos con cualquier excusa. Primero, porque no soy del tipo de las que compiten con una amiga, pero fundamentalmente, porque Ine necesita un novio mucho más que yo.
Además, para qué engañarnos... Mientras me siga tan fuerte lo del Bruto, no hay forma de que me guste otro.
El pibito este, por ejemplo...
¿Sabés a quién me refiero, no? Al amigo del vecino de mi amiga.
¿Ya se te recalentó el cerebro?
¡Al pibe que me trajeron como premio consuelo!
Bueno, el pibe ese..., (aunque de pibe ya no tenía mucho), no estaba nada, pero nada mal. Era incluso más lindo que el vecino, y, además, ya estaba recibido.
¿Por qué no me gustaba entonces?
Bueno, primero porque no era Juampi.
Pero, además, porque era un amargo. No hubo forma de embarcarlo en una charla. Sólo con la política pareció entusiasmarse, pero eso tampoco es mérito, porque últimamente hasta el más boludo habla mal del gobierno.
¡Un bajonazo!
No creas, Pachi..., el Bruto se hubiera sentido orgulloso de mí. Durante toda la noche me hice la pelotuda, escuchándolo arrobada, como si las dos palabras que pronunció me interesaran de verdad. Y, creeme, no lo hice porque quisiera levantarme a un plomo semejante, sino para darle espacio a la parejita.
A eso de la una, los tortolitos propusieron ir a bailar. Yo intenté borrarme, pero fue imposible. Además, íbamos a ir al boliche que suele frecuentar el Bruto, y me fascinaba la idea de chocarme accidentalmente con él, y que me viera de la mano de semejante Bombón. Por desgracia el lugar estaba desierto, así que de inmediato comencé a desarrollar cierta intolerancia a los dulces.
A las dos decidí plantar bandera, y pedirle a Gastón, (que así se llamaba mi compañero), que me llevara a casa. El muchacho tenía un auto increíble, al que sólo le faltaba hablar, (¡y lo bien que hubiera venido, dada la escasa locuacidad del dueño!)
La verdad, Pachi, me dio cierta satisfacción subirme a una máquina semejante. Sí, ya sé que es vergonzosa tanta frivolidad, pero, ¿qué querés?... Pensaba en todos los perdedores que alguna vez me habían mirado con desdén, y no podía evitar una sonrisa: Toti, (mi ex), Borges, las estúpidas...
Pero lo que no lograba imaginar ni por joda era la cara que hubiera puesto el Bruto. Es decir, de seguro no hubiera sido de sorpresa, porque él siempre tuvo una fe increíble en mí. Pero tampoco de indiferencia... ¿Celos? ¡Ojalá!
Cuando llegamos a casa, Gastón me besó.
Fue un buen beso.
No un ¡guau!, pero tampoco un ¡aj!
Un beso bueno, correcto, medido... y poco espontáneo.
Me pregunto si en su cabeza entrará la idea de finalizar una salida con una mujer, sin darle un beso así.
En efecto, Gastón es ese tipo de hombres que pueden casarse con cualquiera, y llevar adelante un matrimonio razonable: mucha careteada, buena voluntad, y cero pasión.
Pero, ¿sabés lo peor?
Que a pesar de haber hecho una descripción tan chota de él, (=tan lapidaria), estoy segura que más de una mujer moriría porque le pasara su e-mail.
Yo, en cambio, lo rompí en mil pedazos antes de acostarme.
Y es que no necesito vivir de apariencias. Quiero, en cambio...
Vos sabés...
Lo quiero a Juampi.
Chau, (y no me mates por haber roto la dirección de mail)
2 comentarios:
Hola, Ifi!
No sabes lo que me gusta que no hayas guardado la dirección de Gastón. :)
Yo les digo siempre a mis amigas que no hay que aguantar a un tipo sólo por no estar solas... que cuando uno tiene pareja tiene que ser por otra cosa, no por miedo a la soledad.
Ellas se ríen de mí y me dicen que como siga así seguiré sola :( ... Pero bueno, es lo que hay; y como sigo prefiriendo tu actitud a la de ellas te felicito por cómo te comportaste.
Un beso.
Hola Ifi, bueno aunque no te haya ido bien con el Gaston me alegro que tu amiga Ine este contenta con el vecino y se olvide del borges, ese si que no vale la pena como novio.
Aunque me muero por saber de la vida del bruto, si las cosas siguen asi porfa preguntale a la ine a ver que esta haciendo.
Saludos...
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