La historia de Ifi
La otra y yo
Pachi:
¡Síííííí!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¿Cómo es posible que mi amiga Carolina, del Blog, que está a kilómetros de distancia, se haya dado cuenta, y yo, que hace dos días estoy cargando un telefonito ajeno, lo ignorara?
¡Sí! ¡Porque “mi” celular no era el mío, sino el del Bruto!
Al parecer los cambiamos la otra tarde, en el Bar. Así que durante un buen rato su novia y yo nos hablábamos, sin entender nada.
¿Te conté cómo se llama la niña?
Escuchate esta: ¡Amanda!
Nunca una Teresa, una María, una Ifigenia..., ¡Amanda!
Ya cuando tu vieja te bautiza así, se sabe que salís a la vida a ganar. ¡Y vaya si esta tiene tonito de ganadora!
Bueno, en realidad tiene tonito de “falluta”, como dice mi abuela. Es re, súper, ultra careta. Porque al principio era evidente que estaba enojada. Varias veces me gritó, exigiéndome saber qué mierda estaba haciendo con su novio. (Conste que eso de mierda lo dijo ella. ¡Quién se lo iba a imaginar, con esa carita de buena!) Pero cuando por fin me di cuenta de lo ocurrido, y se lo expliqué, la muy falluta cambió de voz. (Al parecer la pobrecita había estado llamando como loca el día anterior, mientras yo tenía el aparato apagado, por miedo a mi vieja, así que, a la noche, la dulce niña había recurrido al número familiar, para putear a su novio de lo lindo. ¡Y ni siquiera así se avivó Juampi! Ese está peor que yo!!!!!!!!!)
La pibita, te juro, me cayó re mal. Y no sólo por ser la novia del Bruto, sino porque en menos de un segundo pasó de la furia más encendida, a una amistad cómplice, demasiado sospechosa. Con un tonito dulce que, de no haber habido otro, me hubiera engañado.
La cuestión es que, gracias a esa presunta amistad, se creyó con derecho a interrogarme descaradamente.
Al parecer, el Bruto le había hablado mucho de mí, porque me recontra registraba. Sabía de mis galletitas, que yo llevaba anteojos, que me vestía mal, que era medio salame con los hombres, (por no decir salame y medio) Parece que, mucho antes de pelearme con Ine, ya mis excentricidades eran un tópico recurrente en sus conversaciones. (¡Mirá vos!) Pero un día, de repente, Juampi silenció toda historia sobre mí, tanto, que ella terminó pensando que ya no nos cruzábamos.
¡¿No es sospechoso?!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Bueno, a pesar de mis esfuerzos por disimular la cosa, la querida “Amandita” no me creyó ni un poco, que tan tonta no es, después de todo.
¡No sabés con qué encanto me preguntó acerca de la oportunidad EXACTA en que cambiamos los celus con Juampi!
Yo, como soy pésima mintiendo, traté de ser lo más sincera posible. Le dije que él me había ido a buscar al trabajo para encararme por mis recientes salidas con José Luis.
“¿Es común que Juampi te vaya a buscar al trabajo?”, me preguntó la muy turrita. “Digo, porque me llama la atención que sepa adónde trabajás”
La remé como pude: “Atiendo la biblioteca municipal del barrio. ¡Todo el mundo sabe adónde trabajo!”, le dije.
Me parece que igual no la engañé ni medio, porque después me empezó a preguntar por el Empanada, pero creo que lo hizo sólo por despistar.
Al rato insistió con esa torpeza de fingir que éramos mejores amigas, y me empezó a hacer confidencias. Me contó que la relación con Juampi era abierta, que ella también había tenido sus deslices durante esos años, y cosas así. Pero yo me mantuve en mis trece, jurando que entre Juampi y yo nunca había pasado nada.
Y ahora que lo pienso, no sé por qué lo digo con tanto orgullo, porque después de todo no es más que la verdad: entre nosostros nunca pasó nada de nada.
Entonces...
¿Por qué me siento como “la otra”????????????????
Uf... Esto ya está re largo.
Mañana, cuando la siga, haceme acordar que te cuente lo que piensa Ine del Empanada.
Un adelanto: ¡0 (cero) onda!
¡Lástima!
2 comentarios:
¡Hola Ifi!!!!
¡Guau!!! ¿Carolina tenía razón??? Cuando leí su comentario pensé que podría ser posible, pero pensé que todo un día sin que alguien se diese cuenta de que el teléfono no era suyo era difícil... aunque no imposible...
No te dejes impresionar por la Amanda esa, no sé tengo la impresión de que no es muy buena piba, a pesar de que no la conocemos, pero no sé, mi sexto sentido me dice que te tienes que cuidar de ella.
Y sí, es muy sospechoso que el Juampi le hablase sobre ti a su amada y un buen día no dijese nada más sobre ti. Bueno, más que sospechoso lo que viene a confirmar es que le gustas... pero no se atreve a dejar a la novia (¡qué bajón!).
Nos dices, además, que a Ine no le gusta ni un poquito el Empanada. Bueno, tiempo al tiempo, ¿le dijiste ya que el Empanada está súper enamorado de ella? Espero nos cuentes pronto cuál es su opinión.
Saluditos a todos!!!
Hola ifi sabes como soy mas o menos nueva en el blog hoy decidi leer los comentarios que te mandaban al principio y definitivamente indesición tenia toda la razón sobre los chicos que estudian letras sobre que o son gay (tu profe de medieval) o son egocentricos (el borges trucho). Pero lo que es al bruto aun no lo termino de entender.. bueno esperare a ver que pasa.
saludos
Publicar un comentario en la entrada