La historia de Ifi
Noticias de un secuestro
Pachi:
Creo que he sido secuestrada. Es decir, aquí estaba yo, de lo más contenta por perder mi virginidad aérea, llegando a Malpensa, y dispuesta a recorrer la hermosa ciudad de Milán, cuando llegó al aeropuerto una brigada de hombre jóvenes, de mediana edad, y mucho viejo recalcitrante, dispuestos a llevarnos con ellos, a cualquier precio.
Sí, querida Pachi, he sido atrapada por la vorágine de la gentileza de los Rebagliati, familiares segundos y terceros por parte de madre. Me han hecho recorrer tantos kilómetros, engañada. Yo creía que venía hasta aquí para recorrer mundo, y en verdad lo hacía para asistir al gran casamiento gran de mi prima Giussepina, (Pina para los amigos, si es que los tiene, con ese carácter) La boda podría realizarse aquí, en medio de la ciudad, pero no... Es cerca de Génova, pero tampoco allí. Es en... en un pueblo, no muy distinto al mío, pero con más historia. Por ahora la cosa pinta bastante mal. La tía Gina tiene bigotes, y la novia desconoce las bondades de la depilación. El hermano, un poco mayor que yo, por una burla del destino es, en cambio, totalmente rubio y lampiño. Raro, no? De haber sido yo el futuro esposo, lo hubiera preferido a él, porque es el único pasable de esa extraña familia.
De más está decirte que el primo Carlo me presentó, (alardeó de mí), ante un séquito de cinco vagos que decían ser de su amistad, y se pasaban el día circulando en moto. Los chicos me miraban como si yo fuera un auténtico bife de carne ciento por ciento argentina, jugoso y caliente. Por supuesto que eso subió un poco mi alicaída autoestima, (por lo del Bruto, y eso), pero no lo suficiente. Y no digo que alguno (uno) de los chicos (chico) no fuera lindo, que estos tanitos también tienen lo suyo, sino que ahora ya necesito algo más que un poco de pinta (=apariencia)
De los kilos que había perdido en Buenos Aires, olvidate!, acá las pastas son riquísimas, y los helados, la perdición de cualquier gordita de alma como yo.
Bueno, Pachi... Mejor te dejo.
Ah, hoy no me aguanté más, y le mandé un sms al Bruto. Para contarle que había viajado, nada más.
Digo, por si me busca, no te parece?
Besos
2 comentarios:
Hola Ifi!!!
Por lo que veo el viaje no está resultando cómo habías pensado. Bueno, sea como sea, estás de viaje, así que disfruta al máximo la experiencia.
¿Mandando sms al Bruto? Ains (esto es un suspiro, aclaro), yo he estado en esa situación: querer olvidarte de alguien y ¡plas! de repente recuerdas algo superimportante que comunicarle... Eso demuestra que todavía lo tienes bien metidito en el corazón... pero como sabemos que tú lo vuelves "loco", seguramente se habrá alegrado de haberlo recibido.
Besitos y cuidado con esos milaneses!!!
PD: Gracias por seguir manteniendonos informadas desde Italia...
Aunque pienses que no las cosas no son como te las imaginabas, al menos has viajado, estas conociendo otras caras, otros lugares, eso de viajar tiene su encanto... que rico el solo hecho de subirse a un avion para ir a otros lugares...
Aunque no sea necesario que te empates con ninguno de esos muchachitos, al menos trata de divertirte y sacarle provecho a tu estadía...
Al menos rajando de la novia y la suegra puedes divertirte un poco, no crees? mira los vestidos, los peinados y nos cuentas jejeje.
Y bien que le hayas pasado un mensajito al bruto, mejor hubiera sido que le cuentes a Ine, así ella se lo contaba a él.
Un beso,
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