La historia de Ifi
El largo camino al cielo
Pachi:
Lamento la tardanza, pero acá todo es una locura. Creo que a los italianos les doy el tipo “desesperada”, o los desesperados son ellos. Por desgracia sus códigos no son los nuestros. Todavía no me animé a decírselo a nadie, pero creo que si confesara que a los casi veinte soy todavía virgen, la risotada más leve llegaría a la Antártida.
Ay, Pachi, lo súper extraño.
Aunque ya me hice a la idea de que lo perdí. Ayer me comuniqué con Ine, que, ¡oh, casualidad!, iba a salir con el Empanada, y que me dijo que Juampi todavía no apareció.
Yo misma le mandé un mensaje de texto por el celu:
“¿Tas bien?”, decía.
“No jodas”, me respondió a vuelta de correo.
Estoy segura que eso no lo escribió él. Porque Juampi no es así.
Lo cierto es que pasado mañana vuelvo a la Argentina. Me llevo dos carteras truchas, (=bolsos de imitación), que compré en la calle, un tapado re lindo que me regaló una de mis primas porque ya no le entraba, y... ¡a Gino!
Sí. Pienso importar a uno de los tantos Ginos que conocí acá. El muchacho, que viene a ser un primo decimosegundo de mi primo decimotercero, va a instalarse en el campo para no sé qué desarrollo agrario, previo paso de quince días por Buenos Aires. Mi vieja, que desconoce que el buen chico fue uno de los primeros en tirarme onda, (¡y si hubiera sido sólo onda!), me sugirió que le hiciera de guía en la ciudad.
¡Creeme! No va a hacer falta. Por que, por lo que pude ver cuando estuvimos juntos, Gino sabe muy bien cómo abrirse paso hasta donde se le da la gana.
No es que me queje. El pibe, que tiene la edad de Juampi, es alto y bastante lindo. Y cuando no está intentando meterme mano, es incluso simpático.
Pero ni bien llegue a la Capital, tengo que súper ponerme las pilas. Va a ser todo cuestión de pisar suelo argentino, para quedarme en busca de un depto. (departamento), porque al otro lo tuve que entregar antes de irme. Además tengo que encontrar laburo (trabajo), anotarme en la facultad..., y concentrarme en no pensar en Juampi.
Te juro que, a pesar de que no existe ni un alquiler barato en la ciudad, ni un puto trabajo, y que la facultad es un quilombo, lejos lo del Bruto es lo más difícil. Incluso voy a tener que enfriar mi amistad con Ine, porque es re difícil ser amiga de la hermana del chico que te gusta, (te juro que no sé cómo hace Marcela del Blog!!!!!)
Bueno, como dice mi tía Virginia: “Dios dirá”
Por ahora sólo tengo dos días para acordarme de olvidar a Juampi.
¡Qué difícil, Pachí! ¡Qué dificil!
Besitos de chocolate
Yo
1 comentarios:
hOLA IFI
Cambie de trabajo y no he tenido la oportunidad de ver tu blog =( pero aqui me tienes dandome una escapadita... y pues como tu tía virgina dice "Dios dirá", porque no sabes que te espera al llegar de nuevo a tierras argentinas... es bueno todo el cambio que viene... solo no desesperes
Saludos
Publicar un comentario en la entrada