viernes 12 de septiembre de 2008

La historia de Juampi (alias el Bruto)

This is the end

Pachi:

Disculpa q´te escriba, pero el otro día estuve mirando las cosas q´ te escribio Ifi, y creo que es mi deber escribirte sobre algunas. Porque ustedes las minitas tienen mucho rollo, y siempre tienden a culparnos a nosotros por todo lo que pasa. Y la mayoria de las cosas unicamente pasan adentro de su bocho.

Disculpa q´te escriba asi, pero yo no soy tan “culto” como la pendeja, y a mi esas cosas de la gramatica no me van.

Como no me van las cosas q´ dicen ustedes. Por eso quiero aclararte las cosas.

Primero: Ifi no es gorda, ni nada q´se le paresca. ¡Esta buenisimaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Tiene un cu... cuerpo, visto de atras, que esta redondito y lindo. Y vista de adelante tiene un par de t... tambien tiene un par de cosas que están buenas. Y de cara tiene una naricita chiquita y bonita, y unos labios q´te juro q´ te matan y ademas tiene ojos, que son dos, como los de todo el mundo, pero son celestes como el mar, (aunq´el mar creo q es azul, pero no importa). Lo importante es q´a mi me gusto desde el primer dia q´la vi, pero no le dije nada porq´me parecio super estirada, ademas de que hacia unas galletitas re ricas, porq´cocina super bien la pendeja, o al menos como a mi me gusta, que es + o – como mi vieja, pero con mas gusto. Y es que ella es toda asi: con sal y picante, aunq´super dulce.

Y me regusto el 1* dia que la vi, pero no le dije nada porque yo estaba de novio con otra piba que fue mi 1* amor. Y es mentira que haya chocado porque estaba drogado, q´solo me había metido un porrito, y Amanda no tuvo nada que ver. Pero ese choque me cambió la vida. Como se dice: vi a Dios. Por´me la pasé meses luchando por mi vida, y varias veces estuve a punto de mandar todo a la mierda. Y entonces tuve tiempo de pensar muchas cosas. Porq´a veces yo tambien pienso, je, je, y no soy tan bruto como dice la pendeja.

Mil veces pense decirle algo, pero cada vez q´me acercaba me andaba retando porq´hablaba mal, o por como me vestia, y, ¿sabes?, los hombres tambien tenemos nuestro orgullo y no nos gusta que nos verdugueen. Y la pendeja es brava para esas cosas. Y entonces se peleo con la dormida, (la dormida es mi hermana, que es otra buena esa), y de repente la pendeja se volvio mas humana. Y yo me moria por decirle algo, pero a la vez estaba lo de Amanda, y entonces me callaba. Y ya estaba mas calentito que arbitro en partido con Brasil, cuando paso lo del galpon. Y no me refiero a lo del chorro, q´eso vino despues, sino a q´la pendeja se apareciera por ahi, vestida con ese vestidito cortito q´le vuela la cabeza a cualquier tipo con las que te jedi bien puestas, los dos solos. Y ella me discutia por el carburador, y yo ya no veia ni el auto. Y entonces vino el chorro, y nos ato. Y la pendeja se sacudía. Y yo me estaba muriendo, por no matarla hay mismo. Porq´a pesar de lo q´yo le conte a Ifi, no para q´te lo contara a vos, no soy ningun gil de cuarta, ni inocente, ni nada por el estilo, sino un tipo sensible. Pero a ustedes los tipos sensibles, dicen q´si, pero no les gustan. Mira a mi amigo Jose Luis, por ejemplo... Aunque creo q´el anda en algo con mi hermana. No, estoy seguro, porque esta insoportable. Bueno, yo soy un tipo sensible y por eso no ando volteandome a la primera que pasa. Y ademas lo que yo haga con mi pito no le importa a nadie. Bueno, menos a Ifi, porq´aquel dia en el galpon casi me la como al horno con papas.

¡Y es que esa pendeja me vuelve loco!

Bueno, despues vino Amanda, y nada era como parecia. Yo había mantenido el compromiso, pero ella ni se habia gastado. Y no solo eso, sino q´era insoportable. Y unicamente habia vuelto para alejarme de Ifi, porq´se dio cuenta que estaba loco por la pendeja, y ella me consideraba de su propiedad, y no quería que anduviera con otras.

Bueno, cuestion que ni bien volvio Amanda, nos dejamos. Asi que, loco de contento, lo 1* q´hice fue ir a buscar a Ifi a su pueblo, pero ella se habia ido a Europa. Por suerte en el pueblo me encontre con los hermanos de Ifi que resultaron re gamba, y me quede en la casa de uno de ellos por varios dias, y me la pase jugando con el sobrinito de Ifi al Age of Empire, y hablando de motores con el hermano. Y hasta armamos un asadito y un partido de futbol como despedida. Claro que les pedi que no le contaran mi visita a la pendeja, porq´queria sorprenderla. Pero ella, en cambio, ¡ni palabra! Bueno, aunque parece que algo me mando al celu, pero mi celu lo tenia secuestrado Amanda. Bueno, cuando vine de nuevo aca me dedique a esperarla. Y cuando la dormida, (mi hermana), me dijo que ya habia llegado de vuelta, corri hasta la casa. Pero ya no era la casa, ni el telefono era el telefono, ni el laburo era el laburo. Ifi habia literalmente desaparecido. Y yo no le queria preguntar a la dormida, porque aparte de dormida es una metida, y esto es algo que teniamos que arreglar entre la pendeja y yo.

Y no pasa que un dia me la encuentro por la calle, y veo que un tipo la besa. ¡Me queria morir! y lo queria matar. Mirala a la muy turrita que me habia olvidado, me decia. Y lo peor es que ese dia ella tambien me habia mirado, y como si nada.

Bueno, como sea, decidi volver a mi vida, porq´tambien tengo un orgullo, que carajo, que eso no solo les pasa a ustedes, y q´los hombres no tenemos q´andar rogando, y q´esperamos de ustedes q´si un pibe te gusta se lo digas de una, y no le hagas misterio.

Bueno, la cuestion es q´yo sali con una piba, y fui al boliche q´voy siempre. Y justo la pendeja estaba hay, con el baboso. Y hay si que me moria por romperle la cara al baboso, pero no lo hice. Y entonces la vi a la pendeja que casi le rompe la cara ella al baboso. Y que todo el tiempo le sacaba el cuerpo al tipo. Y entonces me pare enfrente. Y no queria darle a entender que estaba muerto por ella, pero tampoco queria que se me escapara, porq´yo de verdad estoy muerto por ella, ¿entendes?

Bueno, me pare en frente, y ella me sonrio.

y ahi me la lleve para afuera, porque el boliche tiene una especie de jardincito. La piba que vino conmigo, empezo a charlar con el baboso, q´resulto q´era un primo italiano de Ifi, y nosotros nos fuimos juntos. Y le pedi de bailar. Y te juro q´todo era como en el principio, como si nunca se hubiera ido. Porq´a mi me puede la pendeja. Y estaba con un vestidito, otro vestidito, pero uno como esos que me vuelven loco porque se le ve todo, aunq´no se le ve nada, pero se siente todo.

Y desde hay que no nos hemos vuelto a separar. Porq´yo me muero de amor por la pendeja. Y ella muere por mi.

Ya se lo que te estaras preguntando ahora....

Si seguimos siendo virgenes...

Yeso, querida Pachi, es algo que nunca vas a saber. Ni cuando tengamos hijos.

Lo lamento, piba.

Vos te lo perdes.

Tu seguro servidor

Juan Pablo, alias el Bruto

P.D: Disculpá que por hay me faltan algunos acentos, porq´yo para eso de la gramatica...

fin

Queridas compañeras de ruta:

¡Se acabóóó!

Creo que la moraleja es que, a pesar de todo, hay que seguir los propios instintos.

Aunque, además, hay que darse tiempo para saber cuáles son esos instintos.

¿Piensan lo mismo?

Por ahora voy a tomarme un par de meses de vacaciones, porque ando en un lío gordo familiar. Cosas que le pasan a todo el mundo, pero que igual duelen...

Además, el poco tiempo que me queda libre, lo destino a escribir mi próxima novela, que me está dando un trabajo de aquellos, porque no es una historia de amor, sino tres: Irene de cincuenta y siete años, y sus dos hijas de treinta y siete y veintidós, tienen diez meses para resolver sus vidas y encontrar la felicidad. ¡Un lío!

Bueno, hasta la próxima...

¡Y cuídense mucho!

Clara

jueves 11 de septiembre de 2008

Mañana, viernes 12 de septiembre, culmina la historia de Ifi.
Pero esta vez no va a ser ella quien hable.
¡No se lo pierdan!

martes 9 de septiembre de 2008

La historia de Ine

El sonido del silencio

Querida Pachi:

Disculpá que te escriba yo, que soy una amiga de Ifi. La mejor amiga, espero, aunque sé que cometí algunos errores. Pero, creeme, Ifigenia es una piba de aquellas. Genial. Un poco sacada, pero buena piba.

Me contó que te estuvo escribiendo un montón y está un poco dolida con tu respuesta. No suele ser así, tan susceptible, pero últimamente anda mal. Bueno, no tengo que hacerte misterios, porque, al parecer, vos sabés todo de su vida. E incluso un poco más que yo. La verdad es que Ifi está re loca con lo de mi hermano. Él también es un buen pibe, pero un poco bruto, como todos los hombres. A veces es difícil saber qué piensan. ¡Son re inmaduros! Aunque, en realidad, yo no puedo quejarme porque justo me tocó el único que vale la pena: me contiene, me entiende, me espera... ¿Se nota que estoy enamorada?

Pero no siempre fue así. Mi novio anterior, por ejemplo: primero decía que estaba muerto conmigo, entonces me dejó para irse a un empleo en Chile, como si tal cosa, hasta que, después de dos meses, volvió a buscarme de rodillas. ¿Se puede creer alguien más incoherente y confuso? Por suerte yo ya estaba con José Luis. Aunque ese no fue mérito mío, sino de él, que esperó a que “me diera cuenta” por años. Yo le digo a Ifi: ¿y si con Juampi te pasa lo mismo? ¿Si después de un tiempo la deja a Amanda, y vuelve a tu lado?

Las cosas del amor son loquísimas. La primera vez que salí con José Luis lo hice por lástima, y al final fue el único capaz de hacerme estremecer. En el caso de Ifi, al principio mi hermano le caía re mal, mientras que a él, ella le gustaba. Ahora la pobrecita muere, mientras Juampi mira para otro lado. ¡Hay que esperar!

Vos te preguntarás por qué te estoy escribiendo. Y al leer lo que te puse, parece como si me quisiera mandar la parte con mi novio. Pero te juro que no es así. Sólo quería avisarte que, esta vez, Ifi necesita la ayuda de todas sus amigas...

Ayer se encontró con Juampi por la calle, y fue horrible. Literalmente él le dio vuelta la cara. ¡No sé qué le pasa a este chico!

No sólo intenté hablar yo con él, sino también mi vieja. ¡Pero no hay caso! No entra en razones. No quiere ni que le mencionemos a la pobre Ifi. Y, encima, parece que ahora se va a ir a vivir solo. ¡Ni José Luis le pudo sacar una palabra! (Me olvidé de decirte que mi novio es también el mejor amigo de mi hermano)

Como sea, ya casi la tengo convencida a Ifi para que se comunique aunque sea una vez más con vos. La última. Eso la va a distraer un poco, pero, además, me parece justo que toda historia tenga un final, y creo que vos merecés conocer el de ella.

Espero que pronto te mejores, y perdoná la confianza.

No dejes de leer tu correo!!!!!!!!!!!!

Ine

domingo 7 de septiembre de 2008

La historia de Ifi

Caminando hacia el final

Pachi:

En efecto, parece que a todas las madres del mundo les gusta exagerar. La tuya me contó que habías quedado parapléjica de por vida, y si te escribí tanto fue para que no lo pasaras tan mal. Sin embargo, creo que el favor me lo terminé haciendo yo, porque con cada uno de esos envíos mis pensamientos se aclararon un poco.

No te ofendas, pero fue una suerte que no me contestaras de una. Porque si unos meses atrás me hubieras dicho lo que pusiste en tu última carta, me lo hubiera re creído.

Cuando una tiene nuestra edad, y mira a su alrededor a pendejas como vos, y las ve rodeadas de pibes que las admiran, piensa enseguida: “soy fea, soy gorda, soy un desastre”, que viene a ser la forma en que las de nuestra edad repiten el “a mí nadie me quiere” de la infancia.

Pero durante estos meses de escribirte, y quizás, (tengo que admitirlo), con la súper ayuda de las pibitas del Blog, creo que maduré un poco. Porque ahora cuando veo una pendeja como vos, rodeada de admiradores, saliendo con todos y ninguno a la vez, chupando como cosaco, (o cosaca, en tu caso), acostándose con desconocidos, me digo: pobre, ¡qué sola que está!

En cuanto a eso de si soy fea, ¡qué se yo!

¿Según quién? ¿Los que pasan por la calle? ¿Los que leen una revista? No sé que opinan ellos, y, ¿sabés?, no me importa, porque no los conozco. En cambio, creo que a Juampi le gusté desde un principio.

Ya sé lo que estás pensando: no tanto como Amanda, que es una modelo.

Pero igual creo que le gusté mucho. Y si le gusté, a pesar de que jamás rechazo un postre, ni nadie se da vuelta para admirarme, ni nada de lo que a vos te pasa tanto, eso quiere decir que yo, además, debo tener algo muy lindo.

¿Sabés?, a veces nos enfocamos en las cosas incorrectas. Como yo, por ejemplo. Creía que quería dejar de ser virgen, pero en verdad buscaba a alguien que me hiciera vibrar por dentro.

Tal parece que ese no va a ser Juampi, pero no importa. Es un tipo tan genial, que me enseñó un montón de cosas. ¡Y sin necesidad de tocarme un pelo, o llevarme a la cama!

Vivir así vale la pena: aprendiendo, compartiendo con otro, siendo feliz. Muy feliz.

Porque, a pesar de que me duela que no hayamos terminado juntos, el que exista alguien como él me reconcilia con la vida, y, ¿sabés?, no pienso conformarme con menos el día que me enamore de otro. Llamame “gorda pelotuda”, o como quieras, pero... eso es sólo porque nunca te enamoraste. Un tipo como Juampi es increíble, y ojalá alguna vez te toque.

Me toque,

(¡ay!, en todas las acepciones de la palabra)

Bueno, te dejo... y no olvides contarme cómo te fue en tu recuperación.

Saludos a tu madre.

Ifigenia Pacheco

miércoles 3 de septiembre de 2008

La historia de Pachi

La historia oficial de Pachi

Querida Ifi:

Acabo de accidentarme en parapente, por lo que me he quebrado una pierna. Desde hace un mes que estoy en cama, aburridísima, con la sola compañía de mi amiga Crisálida, que es la que te está escribiendo,

(¡hola, soy Crisálida!),

porque yo para eso de escribir soy un verdadero desastre.

(¡créeme, no exagera!)

Anoche hemos abierto este mail, que tenía inactivo desde hace meses, y ¡vaya, chica, que te gusta escribir! No sé que pudo haberte dicho mi madre aquel día que te la encontraste en el metro, pero estoy segura que, como siempre, exageró.

Imagino que fue cuando tuve mi pequeño accidente en Aspen, porque yo siempre me accidento,

(siempre se accidenta),

porque soy muy arriesgada en todo,

(porque se emborracha como una cuba, pero no le digas que yo te lo dije)

Con mis amigos vamos a Aspen todos lo inviernos, o a cualquier lugar de moda, y si miras con atención las revistas de mi país vas a poder encontrarme,

(su foto y la mía),

en todas ellas. Quizás por eso jamás tengo tiempo para escribir, ni ocuparme de tonteras.

Pero anoche estaba tan aburrida que, como te decía, leí,

(se las leí yo),

con atención todos y cada uno de tus envíos.

Disculpa mi sinceridad, chica, pero... ¡¿qué cuernos ocurre contigo, santa?! ¡¿Virgen a los diecinueve?! ¡¿En qué estás pensando?!

Cuesta creerlo, pequeña.

Con Crisálida tenemos la teoría de que te refieres a otra cosa cuando lo dices, o que, de lo contrario, eres rematadamente fea. Si es así, está maravilloso que lo admitas. Sólo las feas son vírgenes a esa edad, y nosotras no tenemos ningún prejuicio con eso. Como modelos que somos, estamos acostumbradas a codearnos con todo tipo de gente, y como si nada. Incluso mucho de nuestras amigas pesan más de cincuenta kilos, y jamás nos burlamos. Pero una cosa es ser gorda, y otra muy distinta es ser... ¿virgen? ¡Imposible!

En cuanto al tipo ese, Juampi, o el Bruto, como te gusta llamarlo... Aléjate de él cuanto antes. Seguro que es gay, o mariposón, como le decimos aquí. O te está mintiendo horriblemente para hacerte caer en sus garras, y ya se ha acostado con todas. Aunque si, como suponemos con Crisálida, eres rematadamente fea, de seguro te lo ha dicho para liberarse de ti. En todos esos casos lo mejor es que te alejes lo más rápido posible, y te busques algún gordito o feo con moneda para que te haga el favor de iniciarte. Porque, vamos chica, no se puede ser virgen a tu edad. Es como que me digas que no sabes leer, o algo, y aunque yo, que te lo diga Crisálida que tiene que andar escribiendo por mí, confundo un poco las letras, y no soy ninguna experta en eso, tampoco soy virgen de la literatura. ¿Por qué debes serlo entonces tú del sexo?

Tu amigo miente. Ningún hombre del mundo es virgen a los veintidós. Y si lo es, más razón para alejarte. Las mujeres necesitamos empezar con alguien con experiencia. Mi primer amante tenía cincuenta y siete, y yo doce, y fue divino. Quizás no me lo pareció tanto entonces, porque yo era una dormida, y no sabía nada de nada, pero toda la experiencia me ayudó a soltarme y ser quien soy,

(una puta, pero no le digas a Pachi que te lo dije),

una mujer libre que no pasa una noche sola o aburrida, a menos que, como ahora, tenga una pierna cubierta de un emplasto blanco.

Lo fundamental, querida amiga, es que tengas tus metas claras en la vida. La mías son irme a París el años próximo, ser portada de Vogue, y retirarme a los veinticinco, habiendo tomado todo el champagne que sea posible. Luego pretendo pasar mi vejez sin celulitis, y al lado de la mayor cantidad de hombres, porque siempre más es mejor, hasta, digamos, los cincuenta, en que si no me he muerto, conseguiré algún ricachón para casarme.

Metas, niña, metas... Y una buena estrategia. Si tu cara es fea, siempre te queda el culo. Los hombres no distinguen demasiado, y con un par de copas todo le da igual.

Piénsalo, chica.

Besitos

Pachi Altolaguirre Mendieta

Nota de Crisálida: Pachi es un poco... Pachi. No la tomes muy en serio. Pero su consejo..., debes seguirlo. Si el tipo es virgen de verdad no vale la pena. Algo debe tener. Búscate otro, con todo y caño.

Besitos

Crisálida Montemayor

lunes 1 de septiembre de 2008

La historia de Ifi

El largo camino al cielo

Pachi:

Lamento la tardanza, pero acá todo es una locura. Creo que a los italianos les doy el tipo “desesperada”, o los desesperados son ellos. Por desgracia sus códigos no son los nuestros. Todavía no me animé a decírselo a nadie, pero creo que si confesara que a los casi veinte soy todavía virgen, la risotada más leve llegaría a la Antártida.

Ay, Pachi, lo súper extraño.

Aunque ya me hice a la idea de que lo perdí. Ayer me comuniqué con Ine, que, ¡oh, casualidad!, iba a salir con el Empanada, y que me dijo que Juampi todavía no apareció.

Yo misma le mandé un mensaje de texto por el celu:

“¿Tas bien?”, decía.

“No jodas”, me respondió a vuelta de correo.

Estoy segura que eso no lo escribió él. Porque Juampi no es así.

Lo cierto es que pasado mañana vuelvo a la Argentina. Me llevo dos carteras truchas, (=bolsos de imitación), que compré en la calle, un tapado re lindo que me regaló una de mis primas porque ya no le entraba, y... ¡a Gino!

Sí. Pienso importar a uno de los tantos Ginos que conocí acá. El muchacho, que viene a ser un primo decimosegundo de mi primo decimotercero, va a instalarse en el campo para no sé qué desarrollo agrario, previo paso de quince días por Buenos Aires. Mi vieja, que desconoce que el buen chico fue uno de los primeros en tirarme onda, (¡y si hubiera sido sólo onda!), me sugirió que le hiciera de guía en la ciudad.

¡Creeme! No va a hacer falta. Por que, por lo que pude ver cuando estuvimos juntos, Gino sabe muy bien cómo abrirse paso hasta donde se le da la gana.

No es que me queje. El pibe, que tiene la edad de Juampi, es alto y bastante lindo. Y cuando no está intentando meterme mano, es incluso simpático.

Pero ni bien llegue a la Capital, tengo que súper ponerme las pilas. Va a ser todo cuestión de pisar suelo argentino, para quedarme en busca de un depto. (departamento), porque al otro lo tuve que entregar antes de irme. Además tengo que encontrar laburo (trabajo), anotarme en la facultad..., y concentrarme en no pensar en Juampi.

Te juro que, a pesar de que no existe ni un alquiler barato en la ciudad, ni un puto trabajo, y que la facultad es un quilombo, lejos lo del Bruto es lo más difícil. Incluso voy a tener que enfriar mi amistad con Ine, porque es re difícil ser amiga de la hermana del chico que te gusta, (te juro que no sé cómo hace Marcela del Blog!!!!!)

Bueno, como dice mi tía Virginia: “Dios dirá”

Por ahora sólo tengo dos días para acordarme de olvidar a Juampi.

¡Qué difícil, Pachí! ¡Qué dificil!

Besitos de chocolate

Yo