viernes 12 de septiembre de 2008

La historia de Juampi (alias el Bruto)

This is the end

Pachi:

Disculpa q´te escriba, pero el otro día estuve mirando las cosas q´ te escribio Ifi, y creo que es mi deber escribirte sobre algunas. Porque ustedes las minitas tienen mucho rollo, y siempre tienden a culparnos a nosotros por todo lo que pasa. Y la mayoria de las cosas unicamente pasan adentro de su bocho.

Disculpa q´te escriba asi, pero yo no soy tan “culto” como la pendeja, y a mi esas cosas de la gramatica no me van.

Como no me van las cosas q´ dicen ustedes. Por eso quiero aclararte las cosas.

Primero: Ifi no es gorda, ni nada q´se le paresca. ¡Esta buenisimaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Tiene un cu... cuerpo, visto de atras, que esta redondito y lindo. Y vista de adelante tiene un par de t... tambien tiene un par de cosas que están buenas. Y de cara tiene una naricita chiquita y bonita, y unos labios q´te juro q´ te matan y ademas tiene ojos, que son dos, como los de todo el mundo, pero son celestes como el mar, (aunq´el mar creo q es azul, pero no importa). Lo importante es q´a mi me gusto desde el primer dia q´la vi, pero no le dije nada porq´me parecio super estirada, ademas de que hacia unas galletitas re ricas, porq´cocina super bien la pendeja, o al menos como a mi me gusta, que es + o – como mi vieja, pero con mas gusto. Y es que ella es toda asi: con sal y picante, aunq´super dulce.

Y me regusto el 1* dia que la vi, pero no le dije nada porque yo estaba de novio con otra piba que fue mi 1* amor. Y es mentira que haya chocado porque estaba drogado, q´solo me había metido un porrito, y Amanda no tuvo nada que ver. Pero ese choque me cambió la vida. Como se dice: vi a Dios. Por´me la pasé meses luchando por mi vida, y varias veces estuve a punto de mandar todo a la mierda. Y entonces tuve tiempo de pensar muchas cosas. Porq´a veces yo tambien pienso, je, je, y no soy tan bruto como dice la pendeja.

Mil veces pense decirle algo, pero cada vez q´me acercaba me andaba retando porq´hablaba mal, o por como me vestia, y, ¿sabes?, los hombres tambien tenemos nuestro orgullo y no nos gusta que nos verdugueen. Y la pendeja es brava para esas cosas. Y entonces se peleo con la dormida, (la dormida es mi hermana, que es otra buena esa), y de repente la pendeja se volvio mas humana. Y yo me moria por decirle algo, pero a la vez estaba lo de Amanda, y entonces me callaba. Y ya estaba mas calentito que arbitro en partido con Brasil, cuando paso lo del galpon. Y no me refiero a lo del chorro, q´eso vino despues, sino a q´la pendeja se apareciera por ahi, vestida con ese vestidito cortito q´le vuela la cabeza a cualquier tipo con las que te jedi bien puestas, los dos solos. Y ella me discutia por el carburador, y yo ya no veia ni el auto. Y entonces vino el chorro, y nos ato. Y la pendeja se sacudía. Y yo me estaba muriendo, por no matarla hay mismo. Porq´a pesar de lo q´yo le conte a Ifi, no para q´te lo contara a vos, no soy ningun gil de cuarta, ni inocente, ni nada por el estilo, sino un tipo sensible. Pero a ustedes los tipos sensibles, dicen q´si, pero no les gustan. Mira a mi amigo Jose Luis, por ejemplo... Aunque creo q´el anda en algo con mi hermana. No, estoy seguro, porque esta insoportable. Bueno, yo soy un tipo sensible y por eso no ando volteandome a la primera que pasa. Y ademas lo que yo haga con mi pito no le importa a nadie. Bueno, menos a Ifi, porq´aquel dia en el galpon casi me la como al horno con papas.

¡Y es que esa pendeja me vuelve loco!

Bueno, despues vino Amanda, y nada era como parecia. Yo había mantenido el compromiso, pero ella ni se habia gastado. Y no solo eso, sino q´era insoportable. Y unicamente habia vuelto para alejarme de Ifi, porq´se dio cuenta que estaba loco por la pendeja, y ella me consideraba de su propiedad, y no quería que anduviera con otras.

Bueno, cuestion que ni bien volvio Amanda, nos dejamos. Asi que, loco de contento, lo 1* q´hice fue ir a buscar a Ifi a su pueblo, pero ella se habia ido a Europa. Por suerte en el pueblo me encontre con los hermanos de Ifi que resultaron re gamba, y me quede en la casa de uno de ellos por varios dias, y me la pase jugando con el sobrinito de Ifi al Age of Empire, y hablando de motores con el hermano. Y hasta armamos un asadito y un partido de futbol como despedida. Claro que les pedi que no le contaran mi visita a la pendeja, porq´queria sorprenderla. Pero ella, en cambio, ¡ni palabra! Bueno, aunque parece que algo me mando al celu, pero mi celu lo tenia secuestrado Amanda. Bueno, cuando vine de nuevo aca me dedique a esperarla. Y cuando la dormida, (mi hermana), me dijo que ya habia llegado de vuelta, corri hasta la casa. Pero ya no era la casa, ni el telefono era el telefono, ni el laburo era el laburo. Ifi habia literalmente desaparecido. Y yo no le queria preguntar a la dormida, porque aparte de dormida es una metida, y esto es algo que teniamos que arreglar entre la pendeja y yo.

Y no pasa que un dia me la encuentro por la calle, y veo que un tipo la besa. ¡Me queria morir! y lo queria matar. Mirala a la muy turrita que me habia olvidado, me decia. Y lo peor es que ese dia ella tambien me habia mirado, y como si nada.

Bueno, como sea, decidi volver a mi vida, porq´tambien tengo un orgullo, que carajo, que eso no solo les pasa a ustedes, y q´los hombres no tenemos q´andar rogando, y q´esperamos de ustedes q´si un pibe te gusta se lo digas de una, y no le hagas misterio.

Bueno, la cuestion es q´yo sali con una piba, y fui al boliche q´voy siempre. Y justo la pendeja estaba hay, con el baboso. Y hay si que me moria por romperle la cara al baboso, pero no lo hice. Y entonces la vi a la pendeja que casi le rompe la cara ella al baboso. Y que todo el tiempo le sacaba el cuerpo al tipo. Y entonces me pare enfrente. Y no queria darle a entender que estaba muerto por ella, pero tampoco queria que se me escapara, porq´yo de verdad estoy muerto por ella, ¿entendes?

Bueno, me pare en frente, y ella me sonrio.

y ahi me la lleve para afuera, porque el boliche tiene una especie de jardincito. La piba que vino conmigo, empezo a charlar con el baboso, q´resulto q´era un primo italiano de Ifi, y nosotros nos fuimos juntos. Y le pedi de bailar. Y te juro q´todo era como en el principio, como si nunca se hubiera ido. Porq´a mi me puede la pendeja. Y estaba con un vestidito, otro vestidito, pero uno como esos que me vuelven loco porque se le ve todo, aunq´no se le ve nada, pero se siente todo.

Y desde hay que no nos hemos vuelto a separar. Porq´yo me muero de amor por la pendeja. Y ella muere por mi.

Ya se lo que te estaras preguntando ahora....

Si seguimos siendo virgenes...

Yeso, querida Pachi, es algo que nunca vas a saber. Ni cuando tengamos hijos.

Lo lamento, piba.

Vos te lo perdes.

Tu seguro servidor

Juan Pablo, alias el Bruto

P.D: Disculpá que por hay me faltan algunos acentos, porq´yo para eso de la gramatica...

fin

Queridas compañeras de ruta:

¡Se acabóóó!

Creo que la moraleja es que, a pesar de todo, hay que seguir los propios instintos.

Aunque, además, hay que darse tiempo para saber cuáles son esos instintos.

¿Piensan lo mismo?

Por ahora voy a tomarme un par de meses de vacaciones, porque ando en un lío gordo familiar. Cosas que le pasan a todo el mundo, pero que igual duelen...

Además, el poco tiempo que me queda libre, lo destino a escribir mi próxima novela, que me está dando un trabajo de aquellos, porque no es una historia de amor, sino tres: Irene de cincuenta y siete años, y sus dos hijas de treinta y siete y veintidós, tienen diez meses para resolver sus vidas y encontrar la felicidad. ¡Un lío!

Bueno, hasta la próxima...

¡Y cuídense mucho!

Clara

jueves 11 de septiembre de 2008

Mañana, viernes 12 de septiembre, culmina la historia de Ifi.
Pero esta vez no va a ser ella quien hable.
¡No se lo pierdan!

martes 9 de septiembre de 2008

La historia de Ine

El sonido del silencio

Querida Pachi:

Disculpá que te escriba yo, que soy una amiga de Ifi. La mejor amiga, espero, aunque sé que cometí algunos errores. Pero, creeme, Ifigenia es una piba de aquellas. Genial. Un poco sacada, pero buena piba.

Me contó que te estuvo escribiendo un montón y está un poco dolida con tu respuesta. No suele ser así, tan susceptible, pero últimamente anda mal. Bueno, no tengo que hacerte misterios, porque, al parecer, vos sabés todo de su vida. E incluso un poco más que yo. La verdad es que Ifi está re loca con lo de mi hermano. Él también es un buen pibe, pero un poco bruto, como todos los hombres. A veces es difícil saber qué piensan. ¡Son re inmaduros! Aunque, en realidad, yo no puedo quejarme porque justo me tocó el único que vale la pena: me contiene, me entiende, me espera... ¿Se nota que estoy enamorada?

Pero no siempre fue así. Mi novio anterior, por ejemplo: primero decía que estaba muerto conmigo, entonces me dejó para irse a un empleo en Chile, como si tal cosa, hasta que, después de dos meses, volvió a buscarme de rodillas. ¿Se puede creer alguien más incoherente y confuso? Por suerte yo ya estaba con José Luis. Aunque ese no fue mérito mío, sino de él, que esperó a que “me diera cuenta” por años. Yo le digo a Ifi: ¿y si con Juampi te pasa lo mismo? ¿Si después de un tiempo la deja a Amanda, y vuelve a tu lado?

Las cosas del amor son loquísimas. La primera vez que salí con José Luis lo hice por lástima, y al final fue el único capaz de hacerme estremecer. En el caso de Ifi, al principio mi hermano le caía re mal, mientras que a él, ella le gustaba. Ahora la pobrecita muere, mientras Juampi mira para otro lado. ¡Hay que esperar!

Vos te preguntarás por qué te estoy escribiendo. Y al leer lo que te puse, parece como si me quisiera mandar la parte con mi novio. Pero te juro que no es así. Sólo quería avisarte que, esta vez, Ifi necesita la ayuda de todas sus amigas...

Ayer se encontró con Juampi por la calle, y fue horrible. Literalmente él le dio vuelta la cara. ¡No sé qué le pasa a este chico!

No sólo intenté hablar yo con él, sino también mi vieja. ¡Pero no hay caso! No entra en razones. No quiere ni que le mencionemos a la pobre Ifi. Y, encima, parece que ahora se va a ir a vivir solo. ¡Ni José Luis le pudo sacar una palabra! (Me olvidé de decirte que mi novio es también el mejor amigo de mi hermano)

Como sea, ya casi la tengo convencida a Ifi para que se comunique aunque sea una vez más con vos. La última. Eso la va a distraer un poco, pero, además, me parece justo que toda historia tenga un final, y creo que vos merecés conocer el de ella.

Espero que pronto te mejores, y perdoná la confianza.

No dejes de leer tu correo!!!!!!!!!!!!

Ine

domingo 7 de septiembre de 2008

La historia de Ifi

Caminando hacia el final

Pachi:

En efecto, parece que a todas las madres del mundo les gusta exagerar. La tuya me contó que habías quedado parapléjica de por vida, y si te escribí tanto fue para que no lo pasaras tan mal. Sin embargo, creo que el favor me lo terminé haciendo yo, porque con cada uno de esos envíos mis pensamientos se aclararon un poco.

No te ofendas, pero fue una suerte que no me contestaras de una. Porque si unos meses atrás me hubieras dicho lo que pusiste en tu última carta, me lo hubiera re creído.

Cuando una tiene nuestra edad, y mira a su alrededor a pendejas como vos, y las ve rodeadas de pibes que las admiran, piensa enseguida: “soy fea, soy gorda, soy un desastre”, que viene a ser la forma en que las de nuestra edad repiten el “a mí nadie me quiere” de la infancia.

Pero durante estos meses de escribirte, y quizás, (tengo que admitirlo), con la súper ayuda de las pibitas del Blog, creo que maduré un poco. Porque ahora cuando veo una pendeja como vos, rodeada de admiradores, saliendo con todos y ninguno a la vez, chupando como cosaco, (o cosaca, en tu caso), acostándose con desconocidos, me digo: pobre, ¡qué sola que está!

En cuanto a eso de si soy fea, ¡qué se yo!

¿Según quién? ¿Los que pasan por la calle? ¿Los que leen una revista? No sé que opinan ellos, y, ¿sabés?, no me importa, porque no los conozco. En cambio, creo que a Juampi le gusté desde un principio.

Ya sé lo que estás pensando: no tanto como Amanda, que es una modelo.

Pero igual creo que le gusté mucho. Y si le gusté, a pesar de que jamás rechazo un postre, ni nadie se da vuelta para admirarme, ni nada de lo que a vos te pasa tanto, eso quiere decir que yo, además, debo tener algo muy lindo.

¿Sabés?, a veces nos enfocamos en las cosas incorrectas. Como yo, por ejemplo. Creía que quería dejar de ser virgen, pero en verdad buscaba a alguien que me hiciera vibrar por dentro.

Tal parece que ese no va a ser Juampi, pero no importa. Es un tipo tan genial, que me enseñó un montón de cosas. ¡Y sin necesidad de tocarme un pelo, o llevarme a la cama!

Vivir así vale la pena: aprendiendo, compartiendo con otro, siendo feliz. Muy feliz.

Porque, a pesar de que me duela que no hayamos terminado juntos, el que exista alguien como él me reconcilia con la vida, y, ¿sabés?, no pienso conformarme con menos el día que me enamore de otro. Llamame “gorda pelotuda”, o como quieras, pero... eso es sólo porque nunca te enamoraste. Un tipo como Juampi es increíble, y ojalá alguna vez te toque.

Me toque,

(¡ay!, en todas las acepciones de la palabra)

Bueno, te dejo... y no olvides contarme cómo te fue en tu recuperación.

Saludos a tu madre.

Ifigenia Pacheco

miércoles 3 de septiembre de 2008

La historia de Pachi

La historia oficial de Pachi

Querida Ifi:

Acabo de accidentarme en parapente, por lo que me he quebrado una pierna. Desde hace un mes que estoy en cama, aburridísima, con la sola compañía de mi amiga Crisálida, que es la que te está escribiendo,

(¡hola, soy Crisálida!),

porque yo para eso de escribir soy un verdadero desastre.

(¡créeme, no exagera!)

Anoche hemos abierto este mail, que tenía inactivo desde hace meses, y ¡vaya, chica, que te gusta escribir! No sé que pudo haberte dicho mi madre aquel día que te la encontraste en el metro, pero estoy segura que, como siempre, exageró.

Imagino que fue cuando tuve mi pequeño accidente en Aspen, porque yo siempre me accidento,

(siempre se accidenta),

porque soy muy arriesgada en todo,

(porque se emborracha como una cuba, pero no le digas que yo te lo dije)

Con mis amigos vamos a Aspen todos lo inviernos, o a cualquier lugar de moda, y si miras con atención las revistas de mi país vas a poder encontrarme,

(su foto y la mía),

en todas ellas. Quizás por eso jamás tengo tiempo para escribir, ni ocuparme de tonteras.

Pero anoche estaba tan aburrida que, como te decía, leí,

(se las leí yo),

con atención todos y cada uno de tus envíos.

Disculpa mi sinceridad, chica, pero... ¡¿qué cuernos ocurre contigo, santa?! ¡¿Virgen a los diecinueve?! ¡¿En qué estás pensando?!

Cuesta creerlo, pequeña.

Con Crisálida tenemos la teoría de que te refieres a otra cosa cuando lo dices, o que, de lo contrario, eres rematadamente fea. Si es así, está maravilloso que lo admitas. Sólo las feas son vírgenes a esa edad, y nosotras no tenemos ningún prejuicio con eso. Como modelos que somos, estamos acostumbradas a codearnos con todo tipo de gente, y como si nada. Incluso mucho de nuestras amigas pesan más de cincuenta kilos, y jamás nos burlamos. Pero una cosa es ser gorda, y otra muy distinta es ser... ¿virgen? ¡Imposible!

En cuanto al tipo ese, Juampi, o el Bruto, como te gusta llamarlo... Aléjate de él cuanto antes. Seguro que es gay, o mariposón, como le decimos aquí. O te está mintiendo horriblemente para hacerte caer en sus garras, y ya se ha acostado con todas. Aunque si, como suponemos con Crisálida, eres rematadamente fea, de seguro te lo ha dicho para liberarse de ti. En todos esos casos lo mejor es que te alejes lo más rápido posible, y te busques algún gordito o feo con moneda para que te haga el favor de iniciarte. Porque, vamos chica, no se puede ser virgen a tu edad. Es como que me digas que no sabes leer, o algo, y aunque yo, que te lo diga Crisálida que tiene que andar escribiendo por mí, confundo un poco las letras, y no soy ninguna experta en eso, tampoco soy virgen de la literatura. ¿Por qué debes serlo entonces tú del sexo?

Tu amigo miente. Ningún hombre del mundo es virgen a los veintidós. Y si lo es, más razón para alejarte. Las mujeres necesitamos empezar con alguien con experiencia. Mi primer amante tenía cincuenta y siete, y yo doce, y fue divino. Quizás no me lo pareció tanto entonces, porque yo era una dormida, y no sabía nada de nada, pero toda la experiencia me ayudó a soltarme y ser quien soy,

(una puta, pero no le digas a Pachi que te lo dije),

una mujer libre que no pasa una noche sola o aburrida, a menos que, como ahora, tenga una pierna cubierta de un emplasto blanco.

Lo fundamental, querida amiga, es que tengas tus metas claras en la vida. La mías son irme a París el años próximo, ser portada de Vogue, y retirarme a los veinticinco, habiendo tomado todo el champagne que sea posible. Luego pretendo pasar mi vejez sin celulitis, y al lado de la mayor cantidad de hombres, porque siempre más es mejor, hasta, digamos, los cincuenta, en que si no me he muerto, conseguiré algún ricachón para casarme.

Metas, niña, metas... Y una buena estrategia. Si tu cara es fea, siempre te queda el culo. Los hombres no distinguen demasiado, y con un par de copas todo le da igual.

Piénsalo, chica.

Besitos

Pachi Altolaguirre Mendieta

Nota de Crisálida: Pachi es un poco... Pachi. No la tomes muy en serio. Pero su consejo..., debes seguirlo. Si el tipo es virgen de verdad no vale la pena. Algo debe tener. Búscate otro, con todo y caño.

Besitos

Crisálida Montemayor

lunes 1 de septiembre de 2008

La historia de Ifi

El largo camino al cielo

Pachi:

Lamento la tardanza, pero acá todo es una locura. Creo que a los italianos les doy el tipo “desesperada”, o los desesperados son ellos. Por desgracia sus códigos no son los nuestros. Todavía no me animé a decírselo a nadie, pero creo que si confesara que a los casi veinte soy todavía virgen, la risotada más leve llegaría a la Antártida.

Ay, Pachi, lo súper extraño.

Aunque ya me hice a la idea de que lo perdí. Ayer me comuniqué con Ine, que, ¡oh, casualidad!, iba a salir con el Empanada, y que me dijo que Juampi todavía no apareció.

Yo misma le mandé un mensaje de texto por el celu:

“¿Tas bien?”, decía.

“No jodas”, me respondió a vuelta de correo.

Estoy segura que eso no lo escribió él. Porque Juampi no es así.

Lo cierto es que pasado mañana vuelvo a la Argentina. Me llevo dos carteras truchas, (=bolsos de imitación), que compré en la calle, un tapado re lindo que me regaló una de mis primas porque ya no le entraba, y... ¡a Gino!

Sí. Pienso importar a uno de los tantos Ginos que conocí acá. El muchacho, que viene a ser un primo decimosegundo de mi primo decimotercero, va a instalarse en el campo para no sé qué desarrollo agrario, previo paso de quince días por Buenos Aires. Mi vieja, que desconoce que el buen chico fue uno de los primeros en tirarme onda, (¡y si hubiera sido sólo onda!), me sugirió que le hiciera de guía en la ciudad.

¡Creeme! No va a hacer falta. Por que, por lo que pude ver cuando estuvimos juntos, Gino sabe muy bien cómo abrirse paso hasta donde se le da la gana.

No es que me queje. El pibe, que tiene la edad de Juampi, es alto y bastante lindo. Y cuando no está intentando meterme mano, es incluso simpático.

Pero ni bien llegue a la Capital, tengo que súper ponerme las pilas. Va a ser todo cuestión de pisar suelo argentino, para quedarme en busca de un depto. (departamento), porque al otro lo tuve que entregar antes de irme. Además tengo que encontrar laburo (trabajo), anotarme en la facultad..., y concentrarme en no pensar en Juampi.

Te juro que, a pesar de que no existe ni un alquiler barato en la ciudad, ni un puto trabajo, y que la facultad es un quilombo, lejos lo del Bruto es lo más difícil. Incluso voy a tener que enfriar mi amistad con Ine, porque es re difícil ser amiga de la hermana del chico que te gusta, (te juro que no sé cómo hace Marcela del Blog!!!!!)

Bueno, como dice mi tía Virginia: “Dios dirá”

Por ahora sólo tengo dos días para acordarme de olvidar a Juampi.

¡Qué difícil, Pachí! ¡Qué dificil!

Besitos de chocolate

Yo

miércoles 27 de agosto de 2008

La historia de Ifi

Elogio a la locura

Pachi:

Estoy desolada. Mi vida se ha convertido en un completo bajón.

Acabo de llamar por teléfono a Ine a Buenos Aires. ¡El Bruto desapareció! ¡De verdad! Dejó una carta diciendo que se iba, pero que prefería no decir adónde, hasta que la situación se arreglara. ¿De qué situación estaría hablando? Encima, más de una vez intentaron hablar con él por celular, pero siempre atiende Amanda. ¡Es como si lo tuviera secuestrado!

Luz y el papá de Juampi están como locos. Ine, en cambio, se refugia en el Empanada para no perder la razón. Mucho se refugia, porque en los tres minutos que hablamos me lo nombró como diez veces.

Como ves, la única que sigue sola soy yo.

Y hablando de eso, ¿te conté que Carlo, el hermano de Gino, se me declaró? Bueno, no es como si me hubiera pedido casamiento o algo así, sino más bien que me ofreció que me quedara en Italia, viviendo en su casa. La verdad, no fue demasiado romántico. Pero no por culpa del pobre pibe, que hizo lo posible y un poco más: me llevó a almorzar a un lugar hermoso, con vista al mar, me compró una flor... Le faltó ponerse de rodillas. Pero yo, que con esto del italiano mucho no la voy, lo interrumpía a cada rato, para verificar que lo estaba entendiendo adecuadamente. ¡Patético!

Igual mi negativa no pareció afectarlo demasiado.

Ni bien terminamos de comer me llevó al centro histórico. Lo curioso de ese lugar es que casi no hay distancia entre una casa y la que está enfrente. Creo que construyeron la ciudad así para impedir el paso de los ejércitos invasores. Las calles son tan estrechitas que producen claustrofobia.

Después llegó un grupo de hombres, algunos viejos, pero otros muy jóvenes, vestidos de ropa de época, y cantando viejas tonadas en genovés. Le pregunté a mi guía improvisado si lo hacían por plata, porque en Buenos Aires está lleno de gente que pretende vivir con lo que saca como artista callejero. Pero no, parece que estos sólo buscan conservar la tradición.

¿No es loco?

¿Qué es lo que hace que un grupo de hombres grandes pierdan horas de su vida por amor al arte?

¿Qué es lo que hace que una piba joven pierda la oportunidad de estar con un galán ítalo- espectacular, para suspirar por un bruto del subdesarrollo, y que encima está con otra?

¿No es re loco?

Yo

Napoleón Bonaparte

lunes 25 de agosto de 2008

La historia de Ifi

“Subí, agarrate, y callate”

Querida Pachi:

¿Por dónde empiezo? ¿Por lo que me hace desgraciada, más desgraciada, o un poco feliz?

Empiezo por lo peor, porque yo soy así...

No quiero ser quejosa, Pachi, pero... Hoy no me aguanté más, y le mandé un mensaje de texto por el celu a Juampi. Mis primos me habían llevado a una casita increíble, en medio de la montaña, con una vista espectacular del mar, en plena Génova. En la parte de más arriba de arriba, había un pequeño banquito, que los dueños de casa, unos amigos de Gino, llamaban “el pensatorio”. Había que trepar bastante para llegar hasta él, pero era fabuloso permanecer sentada allí, con esa vista impresionante. Te juro que me estaba tan feliz y plena, que la ausencia de Juampi me dolía. Y entonces, así nomás, sin pensarlo dos veces, agarré mi celu. Sabía que me iba a salir carísimo ese mensaje, pero me moría por comunicarme, así que le puse:

“Juampi: estoy acá, en un lugar increíble. ¿Cómo te está yendo con Amanda? Si necesitás una oreja, escribime. A veces la distancia hace que todo se vea más claro. Tu amiga, Ifi”

¡Para qué! A los cinco minutos mi telefonito vibraba tanto, que por un segundo tuve miedo que fuera un terremoto. Y bueno, más o menos lo era. Porque la respuesta del Bruto hizo que el mundo se me cayera encima.

“Con Amanda todo increíble. Lo único que necesito es que no nos jodan. Gracias”, fue su respuesta.

¡¿No es un súper bajón, Pachi?! Me refiero a... no puedo reconocerlo en esas palabras. Yo conozco a Juampi, y él no es así.

Aunque...

También me acuerdo lo que me contó Luz aquel día: el efecto devastador que Amanda produce en el pobre chico. Pero... ¿podrá ser para tanto?, ¿o simplemente se habrá aburrido de mí?

¡Me quiero morir, Pachi! Y lo peor es que estoy cada día más enamorada, porque... ponele anoche, por ejemplo. Anoche salí con Carlo. Pero no el hermano de Gino, sino un amigo del hermano del Gino que es amigo de Carlo. Bueno, algo así, pero menos complicado. Digamos que este Carlo era rubio, y con unos ojos claros increíbles. ¿Por qué salí con él? Porque a mi tía Elena, (bueno, tampoco tan tía, sino más bien prima de mi mamá), le pareció que podíamos llevarnos bien, ya que él estudiaba filosofía, (y por cómo lo dijo se nota que para la buena mujer la filosofía y las letras son más o menos lo mismo: un plomazo insoportable)

La cuestión es que anoche salimos. Me llevó a comer pizza, lo cual estaría buenísimo, si no fuera porque la pizza es tan distinta, que casi me costó reconocerla. Al principio igual estuvo todo bien. El tipo parecía simpático, y era re lindo. Después se empezó a delirar, (todo esto en italiano!!!), acerca de la polivalencia del lenguaje según Lacan..., o algo por el estilo. En realidad podría haber estado hablando de su cachorro, que a mí me hubiera dado lo mismo, porque me la pasaba pensando en Juampi. Después de un rato me llevó a ver las estrellas, y ahí, sin que nada pudiera advertírmelo, me enchufó un beso, que... ¡agarrate!

Después, sin esperar mi respuesta, se paró frente a su casa, (un lugar hermoso a orillas del mar), y pretendió que yo subiera, (más bien trepara, porque era un altillo)

Como te imaginarás, lo saqué vendiendo almanaques, (¿cómo te explico?: le súper corté el rostro)

Entonces el tipo no encontró mejor cosa que tratarme con condescendencia, como si yo fuera una pelotuda que llegaba directo de un convento del tercer mundo.

¡Justo a mí!

Después se mandó una conferencia de dos horas acerca de las bondades del sexo libre, tipo década del setenta. ¿Sabés lo peor de todo? Creo, (porque en realidad le entendí la mitad de su discurso), que me recitó las mismas pelotudeces que yo te decía antes de conocer a Juampi, cuando quería dejar de ser virgen. ¿No es patético? Digo, porque el tipo tiene como treinta, y con todo y su filosofía, piensa igualito que una pendeja de diecinueve, recién llegada de un pueblo, y que nunca se enamoró.

¡Hasta yo misma ahora soy más inteligente que eso!

El tanito, aparte de arrogante y creído, parecía bastante determinado a darme clases gratis, y no sólo de filosofía, así que decidí tomar medidas extremas. Me bajé primero, le juré que me parecía que se le había pinchado una goma, (=ponchado un neumático, o como le digan ustedes), por lo que el tipo, medio infartado, porque tenía un convertible que era un autazo, se bajó corriendo, cosa que aproveché para tomar su lugar, y partir a toda máquina. Te dije que manejo desde que era muy chica, y, como a todos en mi familia, me encanta meter pata (=acelerar) Creo que en algunos momentos el pequeño convertible despegó del suelo. ¡Lástima para Carlo!

Bueno, tal parece que ni en Italia las cosas mejoran para mí...

Ah, me olvidaba de la buena noticia...

Aprendí a hacer un postre fantástico. Si lo comés, tenés diez kilos más asegurados, pero te morís de placer.

Como ves, ya me estoy resignando a compensar con la comida, ya que por otro lado seguro que me muero virgen.

Gorda y virgen.

Yo

viernes 22 de agosto de 2008

La historia de Ifi

Saboreando el olivo

Pachi:

Vas a tener que disculpar que ya no te escriba con tanta frecuencia, pero es que este viaje me está enloqueciendo. No paro en todo el día, que aquí es súper corto. A las nueve de la noche están todos guardados. ¡Nada que ver con nosotros, que estamos trabajando o de fiesta, pero siempre de sol a sol!

¿Será por eso que estamos tan locos?

Bueno, acá tampoco son una joyita. Ayer Gino se ofreció a mostrarme la bellísima Costa Azul italiana, rumbo a San Remo, y creí que me moría. ¡Qué forma de manejar! A estos italianos tanto aceite de oliva les licuó las neuronas. ¡No sabés! Con decirte que ni bien puse mis pies otra vez en el suelo, besé la tierra, (no exagero, lo hice de verdad) Gino se reía, porque él siempre se ríe por todo.

¿Te hablé de Gino, no?

Viene a ser un primo décimo quinto, por parte de madre. No te podría decir a qué se dedica, aparte de conquistar mujeres, porque está todo el día subido a su auto, (¡un Audi negro que la rompe!), haciendo rostro, (=careteando, =haciéndose ver)

Lo conocí la primera noche de mi llegada, el día del casamiento de la prima Gina, (acá tampoco son muy creativos con los nombres de pila, y encima se apellidan todos iguales)

La mayoría de las invitadas llevaban unos vestidos súper cursis, a media pierna. Algunos, (¡gracias a Dios!), con mangas abuchonadas, pero muchas, (¡horror!), dejando al descubierto la pésima costumbre de las chicas italianas, (y las no tan chicas), de no depilarse.

Yo, después de lo que había pasado en el casamiento de mi otra prima, me decidí por algo sencillo, pero mío. ¡Nada de cosas prestadas! Me puse una de las minis que había comprado en mi época de linda, con unos zapatos de taco altísimo, (que en mi caso no es mucho decir)

La verdad, se me veía muy distinto que a las otras, y parece que, aunque no me lo propuse, súper llame la atención. Y cuando a los italianos algo les llama la atención, ¡agarrate!, porque son de todo, menos discretos, (y eso que estamos en una elegante región del norte del país. ¡Qué será el sur!)

Varios me susurraron vaya a saber qué a mi paso, (sonaba muy chancho!!!!) Otros, (incluso mucho que se jactaban de ser parientes), aprovecharon para saludarme con gran efusión, (si entendés lo que te digo...) Creo que pocas veces me han tocado tanto, y en forma tan descarada. Decí que mi viejo estaba entretenido con la comida, porque, de lo contrario, aquello hubiera calificado de masacre. Yo misma estuve a punto de bajarle los dientes a más de uno, pero me contuve. En cambio la que no lo hizo fue la “fidanzata” de Gino. Una especie de novia “familiar” según me explicó él. Es decir, una chica que le cae bien a su familia, pero que a él no le mueve ni un pelo. Bueno, yo no sé qué pasó, pero lo que puedo asegurarte es que para cuando me di vuelta, Gino tenía una ensaladera en la cabeza. Parece que el chico me miró de forma más que explícita, y la otra se cabreó, (=chivó, =enojó)

A partir de esa noche Gino y su hermano Carlo se convirtieron en mis guías oficiales.

La verdad son súper divertidos, pero hay que estar esquivándolos, porque tienen más manos que un pulpo. Decí que acá es invierno, y voy vestida hasta con calzoncillos largos, ¡porque si no!

La verdad, no me quejo. Sus locuras me hacen olvidar, al menos durante el día, del Bruto.

¡Lástima que las noches sean tan largas!

Porque lo súper extraño, Pachi.

Encima me contestó re frío el mensaje de texto en que le contaba mi viaje. “Que te diviertas”, me puso. Nada más...

Se nota que ya me olvidó. Que está en otra...

¡En fin! Decidí que mañana me voy a ir a un locutorio, (si es que encuentro alguno), para llamar a Ine. No sé cómo voy a hacer para no parecer desesperada, pero me muero si no averiguo en qué anda Juampi.

¿Te dije que lo súper extraño, no?

Besitos

Mañana si puedo te escribo otra vez.

Yo

martes 19 de agosto de 2008

La historia de Ifi

Noticias de un secuestro

Pachi:

Creo que he sido secuestrada. Es decir, aquí estaba yo, de lo más contenta por perder mi virginidad aérea, llegando a Malpensa, y dispuesta a recorrer la hermosa ciudad de Milán, cuando llegó al aeropuerto una brigada de hombre jóvenes, de mediana edad, y mucho viejo recalcitrante, dispuestos a llevarnos con ellos, a cualquier precio.

Sí, querida Pachi, he sido atrapada por la vorágine de la gentileza de los Rebagliati, familiares segundos y terceros por parte de madre. Me han hecho recorrer tantos kilómetros, engañada. Yo creía que venía hasta aquí para recorrer mundo, y en verdad lo hacía para asistir al gran casamiento gran de mi prima Giussepina, (Pina para los amigos, si es que los tiene, con ese carácter) La boda podría realizarse aquí, en medio de la ciudad, pero no... Es cerca de Génova, pero tampoco allí. Es en... en un pueblo, no muy distinto al mío, pero con más historia. Por ahora la cosa pinta bastante mal. La tía Gina tiene bigotes, y la novia desconoce las bondades de la depilación. El hermano, un poco mayor que yo, por una burla del destino es, en cambio, totalmente rubio y lampiño. Raro, no? De haber sido yo el futuro esposo, lo hubiera preferido a él, porque es el único pasable de esa extraña familia.

De más está decirte que el primo Carlo me presentó, (alardeó de mí), ante un séquito de cinco vagos que decían ser de su amistad, y se pasaban el día circulando en moto. Los chicos me miraban como si yo fuera un auténtico bife de carne ciento por ciento argentina, jugoso y caliente. Por supuesto que eso subió un poco mi alicaída autoestima, (por lo del Bruto, y eso), pero no lo suficiente. Y no digo que alguno (uno) de los chicos (chico) no fuera lindo, que estos tanitos también tienen lo suyo, sino que ahora ya necesito algo más que un poco de pinta (=apariencia)

De los kilos que había perdido en Buenos Aires, olvidate!, acá las pastas son riquísimas, y los helados, la perdición de cualquier gordita de alma como yo.

Bueno, Pachi... Mejor te dejo.

Ah, hoy no me aguanté más, y le mandé un sms al Bruto. Para contarle que había viajado, nada más.

Digo, por si me busca, no te parece?

Besos

Yo