Un regalo divino
Querida
Repara Corazones:
¿Cómo
se puede ser tan desgraciada cuando a una la fortuna le sonríe en forma
descarada? Bah, más que sonreír me parece que se está burlando.
En
casa todo estaba marchando re fab, (re fabuloso), con Guille. Estuve súper
fogosa, (¡hasta hicimos el amor por la mañana, que es lo que más odio!),
comprensiva, (me escuché pacientemente dos horas de quejas contra los idiotas
culpables de que nuestra selección no ganara la Copa América de Fútbol), ¡y
hasta cociné!, (un besugo con crema de espinaca que descubrí en el refrigerador
de congelados del súper, y que estaba buenísimo)
Guille
parecía intoxicado por mi amabilidad, (bueno, el pescado tampoco nos cayó del
todo bien). Y más contento él, más culpable me sentía yo.
Sí,
culpable.
Yo
sé que soy la persona más afortunada del planeta. Porque conseguir a alguien
como Guillermo no es cosa de todos los días. ¡Pero Mariano…!
Guille
es fantástico, pobrecito. Pero de alguna forma es el “piso” de lo que una mujer
como yo puede conseguir. Porque podré ser perfeccionista y testaruda, pero
también estoy muy buena. Ya sé que no queda bien alabarse. Y no me
malinterpretes, no quiero ser como mi tía, que
cada vez que te llevas un pedazo a la boca te ametralla con preguntas
tales como “¿no me salió buena la torta?”, “¿no es la mejor que he hecho hasta
ahora?”, “¿no parezco cocinera profesional?”
Bueno,
siguiendo con la metáfora repostera, puede decirse que modestamente soy un
bombón. Y quizás por eso Mariano está conmigo. Aunque puede que sea también por
suerte. Porque cuando me sorprende el realismo frente al espejo del baño no
puedo evitar decirme que mi Macho Posmo está muy por encima de mis
posibilidades. Es como un regalo del Cielo. ¿Y puede uno renegar de un envío
divino sólo porque tiene algo usado en casa que cumple la misma función?
¿Te
das cuenta?
¿No
sueno horrible?
¿Cuándo
me convertí en una rubia tonta, si soy castaña desde que nací?
Macho
Posmo me está haciendo perder la cabeza. Sus susurros en el elevador, sus
insinuaciones en el almuerzo. Yo lo quiero mucho a Guille pero, ¿quién puede
resistirse a la tentación de estrenar algo? Y si no lo hiciera, ¿no estaría el
resto de mi vida preguntándome “qué hubiera ocurrido si…?”
¿Qué
harías en mi lugar?
Espero
tu respuesta.
Sistemáticamente desesperada
P.D:
Leí tu comentario sobre mi envío anterior y me quedé pensando. “Lo que suceda
estará bien porque va a ser tu sedición” decía. Claro que después lo corregiste
y “sedición” se convirtió en “decisión”.
Pero yo me quedé pensando… ¿no es acaso sedición lo mío? Porque en su segunda acepción
“sedición” se define como “sublevación
de las pasiones”. ¿No me estaré alzando contra la autoridad de Guille, sólo
porque tengo las pasiones sublevadas de tanta rutina? ¿Será en verdad mi
decisión, o no tendré más chance que rendirme a la aventura por la chatura de
mi novio?
1 comentario:
Querida mía...
Porqué estas con Guille todavía? A estas alturas pensé que ya le habías pedido un tiempo... Que necesitas pensar y bla bla bla. Digo, para por lo menos tener la cabeza ocupada en una sola cosa, por ejemplo Mariano. A propósito no me contaste que es lo que te dice o qué te insinúa... Me mata la curiosidad!. Si bien no sabes cuales son sus intenciones ni nada... Al menos podes ponerte en claro las tuyas.
No te preocupes por esos pensamientos de "rubia" que te vienen. En realidad estas un poco paranoica. Todos tenemos algunas vez ese tipo de pensamientos sobre nosotros mismos, (solo que no solemos publicarlo) si no te crees una diva vos primero, olvidate!
La vida te da oportunidades, son tuyas usalas!! Pero arregla lo de Guille si lo querés mucho, ponelo en pausa. Y date permiso para vivir, salir de la jaula y dejar que fluya. Si se da se da, si no al menos no vas a quedarte atrapada en el "qué hubiera sido si..." Se vive solo una vez! Y acá no se castiga la sedición con la cárcel ;)
Pd: Macho Posmo ya sabe que existe Guille?
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